Patrullero fue a requisar una motocicleta y terminó asesinado a tiros por sus ocupantes en Cartagena


El uniformado fue asesinado en medio de un intercambio de disparos en Zaragocilla. Uno de los presuntos responsables fue capturado y otro escapó hacia la Ciénaga de la Virgen.

Salió a patrullar y terminó muerto. A las 4:00 de la madrugada, en medio de un procedimiento de control en el barrio Zaragocilla de Cartagena, el patrullero Amir Chamorro Campo, de 25 años, fue alcanzado por disparos que le quitaron la vida en cuestión de segundos.

La escena comenzó como cualquier ronda de vigilancia. La patrulla recorría la zona cuando dos hombres llamaron la atención de los uniformados por sus movimientos. Decidieron intervenirlos. Un procedimiento rutinario que, en segundos, se convirtió en una emboscada.

Los sospechosos reaccionaron con violencia. Sacaron armas y dispararon sin titubeos. La respuesta policial fue inmediata, pero el daño ya estaba hecho.

En medio del intercambio, Chamorro quedó expuesto. Recibió al menos dos impactos de bala, presuntamente de una pistola tipo Glock. Cayó en plena calle, durante el operativo que debía ser de control.

La lucha por salvarlo fue inútil

Sus compañeros corrieron a auxiliarlo. Lo subieron a un vehículo oficial y lo trasladaron de urgencia al Hospital Universitario del Caribe. Llegó en estado crítico.

Los médicos intentaron estabilizarlo. Maniobras, esfuerzos, minutos de tensión. Nada fue suficiente. Las heridas eran letales.

La confirmación llegó poco después: el patrullero había muerto.

Un capturado y otro en fuga

En el mismo lugar del ataque, la reacción policial permitió reducir a uno de los presuntos responsables. Fue capturado tras el enfrentamiento y quedó a disposición de las autoridades.

El otro implicado aprovechó el caos. Corrió hacia la zona de la Ciénaga de la Virgen, se internó entre la vegetación y desapareció.

Desde entonces, se activaron operativos de búsqueda en el sector. Barridos, verificaciones y seguimiento para dar con su paradero.

Un policía que no volvió a casa

Amir Chamorro Campo era oriundo de Corozal, Sucre. Tenía 25 años. Estaba en servicio. Cumplía con su labor cuando lo mataron.

Desde la Policía Nacional, el director general, William Oswaldo Rincón Zambrano, lamentó el crimen y exaltó su actuación.

“Con profundo dolor, hoy despedimos a un policía valiente. Fue asesinado mientras atendía el llamado de la ciudadanía. Él y su compañero no dudaron un segundo en enfrentar el peligro para proteger a la comunidad”, expresó.

El alto oficial confirmó la captura de uno de los responsables, pero fue claro: “Ninguna captura nos devolverá a nuestro compañero”.

Una familia rota y una deuda pendiente

Detrás del uniforme quedó una familia destrozada. Un hijo que crecerá sin su padre. Un hogar golpeado por una madrugada de balas.

“Nos encargaremos de que crezca sabiendo que su padre fue un héroe de la Patria que dio su vida por los demás”, aseguró el general Rincón.

Lea aquí: Tras las rejas, pero con lujos: operativo sorpresa en cárcel de Itagüí dejó al descubierto las comodidades de cabecillas presos

Mientras avanzan las investigaciones, queda una escena marcada por la violencia: un operativo de rutina convertido en tragedia y un joven policía que salió a cuidar la ciudad y terminó muerto en la calle.


¿Quieres pautar

con nosotros?