Las dos mujeres no dudaron en lanzarse al agua cuando vieron que la corriente se llevaba a Isabella y Stewart. La tragedia dejó en silencio a todo Salazar
Creyó que había resuelto el problema que casi le cuesta la vida a principio de años. Volvió a caminar tranquilo por las calles, pero sus verdugos solo esperaban
Buscaban intimidad en un mirador turístico y terminaron destrozados al fondo de un acantilado. La Policía cree que un movimiento brusco dentro del auto desató la tragedia.
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