Se activó toda una estrategia para ubicar a los responsables de dos homicidios que golpearon a la ciudad: la muerte de una joven preventista por bala perdida y
La niña murió tras recibir un disparo dentro de su vivienda en La Tomatera. Sus padres la dejaron sola unos minutos. Ese mismo día, otro ataque armado dejó
Santa Marta vivió otra jornada de sangre. En menos de 12 horas, dos hombres fueron asesinados en hechos sicariales. El último ocurrió en Gaira, donde “Manchi”, fue ejecutado