Lo que debía ser un reencuentro familiar lleno de alegría en Santa Marta se convirtió en una pesadilla.
Las horas pasan y la angustia crece en la orilla.
Los dos turistas alquilaron una moto acuática y habrían sido arrastrados por los vientos mar adentro. Ahora no aparecen.
La alegría de unas vacaciones en Santa Marta se
Los trabajadores intentaron salvar lo que pudieron, pero el avance de las llamas fue implacable. Hoy solo quedan escombros y nostalgia.
Las brasas que durante años cocinaron