
Ni pagando se salvó: a comerciante lo mataron tras entregar el dinero de la extorsión
La víctima llevaba semanas siendo intimidada por la banda “Los Pepes” y, pese a haber entregado dinero, fue baleada en su negocio; murió dos días después por la gravedad de las heridas.
Juan Carlos Jiménez Bolaños, de 38 años, fue atacado a tiros dentro de su negocio de comidas en el barrio Montecarlos, en Malambo, la noche del 26 de marzo. Aunque no murió en el lugar, fue trasladado inicialmente a la clínica Campbell del municipio y luego remitido a una sede de mayor complejidad en Barranquilla, donde permaneció dos días luchando por su vida hasta que finalmente falleció.
Detrás del crimen, nuevas informaciones han comenzado a tomar fuerza y a perfilar un patrón que preocupa: la extorsión como antesala de la muerte. Pagó y aun así lo mataron.
De acuerdo con lo que se ha conocido en medio de la investigación, el comerciante venía siendo objeto de presiones constantes por parte del grupo delincuencial conocido como “Los Pepes”, que le exigía pagos a cambio de permitirle trabajar.
Las intimidaciones no eran recientes. Durante al menos un mes, las amenazas se volvieron recurrentes, directas y cada vez más asfixiantes. En ese contexto, Jiménez aunque se negó en un principio, terminó accediendo y habría entregado un millón de pesos con la esperanza de frenar el acoso y garantizar su seguridad. Nada de eso ocurrió.
El ataque fue directo. Un hombre armado llegó hasta el establecimiento, lo ubicó y disparó a corta distancia, sin darle tiempo de reaccionar. El ruido de los disparos desató el pánico entre quienes estaban en el lugar. Herido de gravedad, “El Chivo”, como era conocido, fue auxiliado por personas cercanas que lo sacaron del sitio en un intento desesperado por salvarle la vida.
Mientras en los centros médicos los esfuerzos se concentraban en mantenerlo con vida, en la calle ya se tejían las primeras versiones: que el pago no había sido suficiente.
Capturan a sospechoso
Tras el atentado, unidades de la Policía lograron la captura de un sospechoso a pocas cuadras del lugar. Se trata de Cristian Nelson Mazo Rua, alias “Mecherita”, de 28 años, señalado de integrar esta estructura criminal y de haber participado en el ataque.
El temor se apodera de comerciantes del área metropolitana de Barranquilla. Sienten abandono de la ley.
“No busques los Policías porque ellos me colaboran y voy a saber que sapeaste”, fueron las palabras que recibió Jiménez durante las amenazas.
La muerte del comerciante deja al descubierto una realidad inquietante: ni siquiera pagar garantiza sobrevivir. Y en medio de ese escenario, las denuncias se ven frenadas por el miedo, por las amenazas y por mensajes que, según versiones, buscan silenciar: que no acudan a las autoridades porque “todo está controlado”.
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