Mujer murió esperando el bus para volver a casa y recibir el Año Nuevo


La adulta mayor falleció de manera súbita en el terminal de transporte de Riohacha cuando aguardaba un bus para reencontrarse con su familia. La causa fue un infarto fulminante.

La espera terminó en tragedia. María Inés Osorio Largo, una adulta mayor de 72 años, murió de forma repentina mientras aguardaba la salida de un bus en el terminal de transporte de Riohacha. Su viaje tenía un solo propósito: volver a casa, reencontrarse con su familia y pasar el Año Nuevo junto a los suyos.

La mujer, oriunda del municipio de Riosucio, Caldas, se encontraba sola. Había llegado hasta La Guajira como parte de su recorrido de regreso y, como decenas de viajeros más, esperaba sentada en la sala de espera del terminal. Todo transcurría con normalidad: pasajeros revisando tiquetes y maletas acomodadas en el piso.

De un momento a otro, se desplomó.No hubo gritos de auxilio ni tiempo para reaccionar. Cayó en la silla frente a otros viajeros que, sorprendidos, corrieron para ayudarla.

Funcionarios del terminal alertaron de inmediato a los servicios médicos e intentaron reanimarla mientras llegaba la asistencia. Los esfuerzos fueron en vano.

Minutos después, las autoridades confirmaron su fallecimiento en el mismo lugar. El diagnóstico preliminar fue claro: un infarto fulminante, un episodio súbito que no dio margen de maniobra.

La escena dejó consternación entre quienes presenciaron el hecho. Personas que no la conocían quedaron inmóviles, impactadas por la crudeza de lo ocurrido: una mujer viva, esperando un bus, murió sola, lejos de su tierra y a pocas horas de un reencuentro familiar que nunca llegó.

El cuerpo fue inspeccionado por las autoridades competentes y posteriormente trasladado para los procedimientos legales correspondientes. El caso no presenta indicios de violencia y fue clasificado como una muerte por causas naturales.

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La terminal retomó su rutina, pero entre los viajeros quedó la imagen de una espera que terminó en silencio.


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