Mingueo estalla: primer sospechoso del crimen de Shelsy es hallado y casi linchado por la comunidad


El corregimiento no duerme desde que el cuerpo de Shelsy Navarro Ojeda, la niña de 3 años desaparecida el miércoles, apareció dentro de un saco de café en la cocina de una vivienda cercana a su casa. La indignación acumulada durante la noche se convirtió este jueves en furia colectiva.

Lo que antes era una búsqueda contrarreloj se transformó ahora en una persecución humana contra cualquiera que la comunidad considere sospechoso.

En la parte alta del corregimiento, los habitantes encontraron al joven que —según versiones locales— vivía en la casa donde fue hallado el cuerpo de Shelsy. En cuanto lo ubicaron, la multitud se le fue encima.

Le propinaron golpes, patadas y gritos: la escena fue registrada en un video que hoy circula sin freno por redes sociales y que terminó de encender al pueblo.

Entre la confusión, un grupo de mujeres intervino para evitar que lo mataran allí mismo. “¡Déjenlo que hable, déjenlo decir la verdad!”, gritaron mientras hacían un cordón humano para evitar que continuaran golpeándolo.

El joven negó todo y culpó a un amigo

Cuando al fin pudo hablar, el joven negó cualquier participación en el crimen. Dijo que no fue él y que el responsable sería un amigo suyo.

Sus palabras no convencieron a nadie. En Mingueo, donde la rabia supera cualquier expectativa de justicia, cada frase suya fue recibida como una mentira más.

Las autoridades intentaron intervenir, pero la multitud —más de un centenar de personas— dejó claro que no quieren capturas, quieren linchamiento. La tensión aumenta por minutos.

La furia colectiva que crece sin control

La muerte de Shelsy, asesinada con arma blanca y golpes según los primeros indicios, destruyó la calma del corregimiento.

La comunidad, que horas antes encendía velas y recorría las calles buscándola con la esperanza de hallarla viva, hoy exige una respuesta inmediata y brutal.

No lo entregamos, aquí mismo se hace justicia”, gritaban varios habitantes mientras la policía intentaba abrirse paso entre empujones.

La grabación, hecha por varios vecinos, muestra la persecución, la golpiza y el momento en que las mujeres lo cubren con sus cuerpos para impedir que lo maten.

El material ya es viral en toda La Guajira y ha avivado más la indignación. Cada vez llegan más personas a las calles principales del corregimiento para sumarse a la presión.

Fuentes de la Policía confirmaron que unidades adicionales fueron enviadas para tratar de evacuar al joven, pero la multitud bloqueó los accesos. “La situación está completamente fuera de control”, reconoció un uniformado.

Los familiares de Shelsy, aún sumidos en la conmoción por el hallazgo, no han podido contener al pueblo. “Lo que quieren es que alguien responda hoy mismo. No mañana, no después”, dice un allegado.

Un corregimiento revolucionado

Mingueo está al borde del desborde total. La mezcla de dolor, impotencia, miedo y rabia convirtió al corregimiento en una olla a presión.

Las autoridades temen que la situación escale a niveles irreversibles si no logran controlar a la comunidad que exige venganza.

Por ahora, el joven continúa en manos de la gente, golpeado, rodeado, y con una vida pendiente del hilo más delgado.

Lea aquí: Vecino habría raptado, asesinado y ocultado a Shelsy en un saco dentro de cocina; investigan posible abuso

Mingueo no espera explicaciones: espera justicia, —aunque sea por mano propia.


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