“Me dijeron que mi hijo murió y colgaron”: el clamor de una madre samaria que exige saber cómo falleció su hijo en el Ejército


Una llamada fría, sin explicaciones, marcó el inicio del drama para la familia de Héctor David Díaz Madrid, un joven samario que murió mientras prestaba servicio militar en una base del Amazonas. Tres días después del fallecimiento, su madre sigue sin claridad sobre las circunstancias de la muerte, denuncia presunta negligencia y exige una explicación oficial más allá de un comunicado del Ejército.

La llamada duró pocos segundos y fue devastadora. “Murió su hijo”. Eso fue todo.

Así se enteró una madre en Santa Marta de que Héctor David Díaz Madrid, su hijo de apenas 19 años, había muerto mientras prestaba servicio militar obligatorio en una base del Ejército en el Amazonas. No hubo detalles, no hubo explicación, no hubo acompañamiento. Solo una frase seca que partió la vida de una familia en el barrio Ciudadela 29 de Julio.

Desde ese momento, el dolor se convirtió también en angustia, rabia e incertidumbre. La pregunta que se repite en la casa, entre lágrimas y abrazos, sigue siendo la misma: ¿qué le pasó realmente a Héctor David?

Una muerte sin respuestas claras

Héctor David prestaba servicio militar en el Batallón de Infantería de Selva No. 50, adscrito a la Brigada 26 del Ejército Nacional, una unidad que opera en zonas remotas y de alto riesgo del sur del país.

Su muerte ocurrió el viernes 16 de enero de 2026, pero tres días después la familia seguía sin recibir un informe médico detallado ni una explicación completa de lo sucedido.

“Solo nos llamaron para decirnos que había fallecido. No nos dijeron cómo, ni por qué, ni qué había pasado antes”, relatan sus familiares. Esa falta de información inicial marcó el inicio de un drama que hoy se expone públicamente.

“Tenía fiebre y le iban a hacer una prueba de malaria”

Las dudas crecieron cuando el padre del joven Junior Díaz, reveló que días antes de morir, su hijo le había contado que se sentía mal.

“Me dijo que tenía fiebre y que le iban a hacer una prueba de malaria”, aseguró.

Ese dato tomó fuerza cuando, tras la publicación del caso en medios de comunicación, el Ejército emitió un comunicado en el que relaciona el fallecimiento con un posible cuadro de malaria.

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Sin embargo, la familia insiste en que nunca recibió una explicación médica directa, ni un reporte claro sobre la evolución de su estado de salud, ni detalles sobre los tratamientos que habría recibido antes de morir.

“Le dijeron a mi esposa que recibiría una plata y ya. Como si fuera cualquier cosa lo que murió”, lamentó el papá.

LoLos planes que quedaron truncados

La última conversación de Héctor David fue con su abuela de crianza, el mismo día de su muerte. En esa llamada, el joven fue claro: no quería seguir en el Ejército.

“Me dijo que cuando saliera se iba a casar y que quería estudiar Contaduría”, contó la mujer. Eran sueños simples, propios de un muchacho que solo estaba cumpliendo con una obligación legal y esperaba regresar a casa para empezar su vida.

Hoy, esos planes quedaron enterrados junto con la incertidumbre.

Versiones de compañeros y sospechas de negligencia

El malestar de la familia aumentó con versiones entregadas por compañeros del soldado. Según esos relatos, la mañana del viernes Héctor David habría ingerido unas pastillas como parte de un tratamiento médico y, minutos después, comenzó a convulsionar.

Los familiares cuestionan si la atención fue oportuna y adecuada, y si se activaron a tiempo los protocolos de emergencia. Estas versiones no han sido confirmadas oficialmente, pero alimentan la desconfianza.

La madre, además, denunció que no fue notificada de inmediato y que fue ella quien tuvo que llamar a la unidad militar para preguntar por su hijo, recibiendo una respuesta que califica como fría e inhumana.

El comunicado del Ejército

Ante la presión pública, la Vigésima Sexta Brigada del Ejército Nacional emitió un comunicado en el que informó que el soldado presentó un malestar general, fue atendido en el centro de salud de Tarapacá y dado de alta.

Horas después, según la versión oficial, sufrió un desmayo y convulsiones, fue trasladado nuevamente al puesto de salud y llegó sin signos vitales. De manera preliminar, la institución indicó que el cuadro clínico estaría asociado a malaria.

El Ejército también explicó que los protocolos de evacuación aérea se vieron afectados por condiciones climáticas adversas, y que el cuerpo fue trasladado primero a Florencia, Caquetá, antes de ser enviado a Santa Marta.

Tres días después, el cuerpo no llega

Pese al comunicado, la familia denuncia que, tres días después de la muerte, el cuerpo aún no había sido entregado y que el traslado final se pretendía hacer por vía terrestre.

“Después de todo lo que pasó, ¿cómo es posible que quieran traerlo por tierra?”, reclaman.

En la Ciudadela 29 de Julio, la casa permanece llena. Nadie duerme. Nadie entiende. Todos esperan. No solo el cuerpo de Héctor David Díaz Madrid, sino respuestas claras, respeto institucional y una investigación que explique, sin rodeos ni silencios, cómo murió un joven samario mientras estaba bajo custodia del Estado en la selva amazónica.


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