Madre cruzó la frontera para encontrar a su hijo que estaba en situación de calle


El reencuentro ocurrió en Santa Marta, donde una mujer venezolana halló a su hijo tras años de búsqueda y, acompañada por otras dos mujeres, protagonizó una escena que ha conmovido a miles en redes sociales.

Una madre venezolana cruzó fronteras y llegó hasta Santa Marta con un único objetivo: encontrar a su hijo, a quien llevaba años buscando. Lo halló viviendo en condición de calle. El momento quedó registrado en un video que hoy circula ampliamente y que ha tocado el corazón de miles de personas.

Las imágenes muestran el instante exacto del encuentro. La mujer se acerca, lo mira fijamente, como confirmando que es él. Luego lo abraza con fuerza. No está sola: la acompañan dos mujeres más, quienes también se funden en un abrazo colectivo alrededor del joven. Los cuatro quedan unidos en medio de la vía, en una escena sencilla pero profundamente significativa.

Mientras lo sostiene, apenas puede creer que lo tiene enfrente. La emoción la desborda. Entre lágrimas y con la voz entrecortada, repite una y otra vez: “gracias Diosito, gracias”. Es un agradecimiento espontáneo, casi incrédulo, como si necesitara repetirlo para convencerse de que no está soñando.

Casi superada por el llanto, le dice con firmeza: “No me rendí, hijo. Aquí estaré para ti hasta rehabilitarte. Te amo”.

La vida en la calle ha dejado huellas, pero en ese instante queda arropado por brazos que no lo soltaron en la distancia. Las otras dos mujeres también lo abrazan con alegría, participan del reencuentro, celebran el hallazgo.

Durante años, el joven permaneció en las calles de Santa Marta, lejos de su familia y enfrentando circunstancias adversas. Mientras tanto, su madre lo buscaba desde Venezuela, sin rendirse. Hasta que decidió viajar y recorrer personalmente los lugares donde le dijeron que podía encontrarlo.

El video no muestra nombres ni mayores detalles. Solo un abrazo. Varias voces entrecortadas. Una promesa de acompañamiento. Y una frase que resume todo: no se rindió.

Lea aquí: En medio de la inundación pareja celebró sus 20 años de casadas

La escena, compartida miles de veces, se ha convertido en un símbolo de perseverancia y amor maternal. Un recordatorio de que, incluso en medio de la adversidad, hay encuentros que cambian el rumbo de una historia.


¿Quieres pautar

con nosotros?