Lluvias golpean varios sectores de Santa Marta y activan alerta roja por inundaciones


La Alcaldía instaló un Puesto de Mando Unificado para verificar las afectaciones registradas en barrios, corregimientos y zonas turísticas. El Ideam advierte sobre posibles crecientes súbitas en los ríos Piedras y Manzanares, además de inundaciones y deslizamientos.

Las lluvias volvieron a exponer la fragilidad de Santa Marta. Mientras el agua afectaba calles, viviendas y sectores urbanos y rurales, la ciudad quedó bajo alerta roja por la posibilidad de crecientes súbitas e inundaciones. Los primeros reportes abarcan al menos doce zonas y advierten sobre una vivienda afectada en Los Alpes.

La emergencia obligó a la Alcaldía a instalar un Puesto de Mando Unificado, PMU, para establecer la verdadera magnitud de los daños. Organismos de socorro y autoridades locales y nacionales deberán revisar cada uno de los sectores señalados, atender las situaciones urgentes y preparar medidas ante la posibilidad de nuevas precipitaciones.

Doce sectores aparecen en los primeros reportes

Las afectaciones preliminares se concentran en Pescaíto, Manzanares, Minca, Taganga, Los Alpes A y B, Bonda, Timayuí 1 y 2, Cartagena-Bonda, Bastidas y Parques de Bolívar. En Los Alpes se informó sobre una vivienda afectada, aunque las autoridades deberán determinar el nivel de los daños.

La inclusión de sectores ubicados en diferentes puntos de Santa Marta muestra que las lluvias golpearon tanto el área urbana como corregimientos y zonas cercanas a las estribaciones de la Sierra Nevada. El balance todavía puede cambiar a medida que los equipos de atención ingresen a los lugares reportados y reciban nuevas solicitudes de ayuda.

La Oficina para la Gestión del Riesgo y Cambio Climático, Ogricc, coordina la revisión de los daños. El PMU permitirá centralizar la información, movilizar a los organismos de socorro y tomar decisiones dependiendo del comportamiento de las lluvias durante las próximas horas.

Alerta roja en los ríos Piedras y Manzanares

La mayor preocupación se concentra en las cuencas de los ríos Piedras y Manzanares, donde permanece activa la alerta roja por posibles crecientes súbitas e inundaciones. La advertencia también cobija a otros afluentes que descargan sus aguas en el mar Caribe.

El peligro aumenta porque una creciente puede producirse con rapidez y alcanzar sectores habitados antes de que las comunidades tengan suficiente tiempo para reaccionar. Las autoridades pidieron especial atención a quienes residen cerca de ríos, quebradas, canales y zonas históricamente vulnerables a desbordamientos.

También se mantiene la alerta por posibles deslizamientos de tierra. Minca, Bonda y otros puntos cercanos a zonas montañosas requieren vigilancia ante la saturación de los suelos, especialmente si las precipitaciones continúan con la misma intensidad.

La lluvia acumulada encendió las alarmas

Las estaciones automáticas del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam, registraron de manera preliminar 36,6 milímetros de precipitación en el aeropuerto Simón Bolívar y 25,4 milímetros en Minca.

Según el reporte meteorológico, las lluvias son consecuencia de la interacción de varios sistemas atmosféricos. El tránsito de la onda tropical número 51 está generando inestabilidad sobre el mar Caribe, mientras la vaguada monzónica y una baja presión localizada en el Darién aportan humedad y favorecen la convergencia de los vientos.

Estas condiciones pueden producir nubes de gran desarrollo vertical, lluvias intensas, tormentas eléctricas y ráfagas de viento. Por esa razón, el riesgo no termina cuando disminuye la precipitación, pues los niveles de ríos y quebradas pueden aumentar posteriormente y los terrenos debilitados podrían ceder.

Piden evitar desplazamientos durante las lluvias

La Ogricc recomendó a los ciudadanos permanecer en sus viviendas cuando llueva y salir únicamente cuando sea necesario. Quienes deban conducir deben reducir la velocidad, aumentar la precaución y utilizar las luces intermitentes en momentos de baja visibilidad.

La entidad también pidió asegurar techos, láminas de zinc y estructuras frágiles que puedan desprenderse por las ráfagas de viento. Durante las tormentas eléctricas, la población debe alejarse de árboles, transformadores, cableado y espacios abiertos, y buscar lugares cubiertos.

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Otra recomendación es evitar arrojar basuras en canales y quebradas, debido a que los residuos pueden provocar taponamientos y agravar los desbordamientos. Cualquier emergencia, deslizamiento o situación de riesgo debe informarse inmediatamente a la línea 123.

Mientras los equipos recorren las zonas afectadas, la Alcaldía mantendrá el monitoreo de las condiciones hidrometeorológicas y marítimas. El balance definitivo todavía está pendiente, pero la alerta roja deja claro que el peligro continúa: si las lluvias se intensifican, las primeras afectaciones podrían convertirse en una emergencia mayor para Santa Marta.


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