
Lluvia, tormentas y polvo africano: Magdalena en alerta por dos amenazas climáticas que enfrentaría las próximas horas
Un frente frío con tormentas eléctricas y la llegada simultánea del polvo del Sahara ponen bajo alerta al departamento. Aunque no hay emergencias reportadas, autoridades advierten que el riesgo apenas comienza.
El cielo del Magdalena no solo se oscurece por la lluvia. Ahora también llega cargado de polvo desde África. Dos fenómenos distintos, pero simultáneos, comenzaron a presionar al departamento este 23 de febrero: un frente frío con tormentas eléctricas y una nube de partículas del Sahara que amenaza con deteriorar la calidad del aire.
La combinación no es menor. Mientras el agua puede provocar crecientes súbitas e inundaciones, el aire puede volverse más pesado para quienes ya tienen dificultades para respirar.
Las autoridades encendieron las alertas antes de que aparezcan las emergencias.
Tormentas sobre la línea costera
La Gobernación del Magdalena confirmó que el frente frío generará lluvias de consideración en varios municipios, especialmente en la franja costera donde históricamente los aguaceros terminan convertidos en encharcamientos, arroyos desbordados y barrios vulnerables bajo el agua.
Los mayores acumulados están previstos en Puebloviejo, Ciénaga y Santa Marta, zonas donde cada tormenta intensa pone a prueba drenajes, vías y viviendas levantadas en sectores de riesgo.
El monitoreo técnico advierte que las precipitaciones podrían llegar acompañadas de descargas eléctricas aisladas, un escenario que aumenta el peligro para quienes permanecen en calles abiertas, riberas o cerca de estructuras eléctricas durante las lluvias.
El llamado oficial es claro: evitar cruzar arroyos, alejarse de árboles y cables energizados y seguir únicamente información institucional.
Porque en Magdalena, una tormenta fuerte puede pasar de advertencia a emergencia en cuestión de minutos.
El polvo del Sahara también llega
Al mismo tiempo, el IDEAM mantiene bajo seguimiento el ingreso al país de una masa de aire cargada con partículas provenientes del desierto del Sahara, un fenómeno atmosférico que cada año cruza el Atlántico y alcanza el Caribe colombiano.
Su presencia suele notarse primero como una bruma ligera que reduce la visibilidad. Después llegan los efectos silenciosos: irritación ocular, congestión nasal y dificultad leve para respirar, especialmente en niños, adultos mayores y personas con enfermedades pulmonares.
Las autoridades recomiendan limpiar superficies con métodos húmedos para evitar que el polvo vuelva a levantarse, proteger depósitos de agua y atender posibles alertas sanitarias si aumenta la concentración de material particulado.
No se trata de una emergencia inmediata, pero sí de un riesgo acumulativo.
Sin emergencias, pero bajo vigilancia
Pese al doble fenómeno climático, la Gobernación aseguró que el Magdalena no registra emergencias asociadas a los recientes frentes fríos, un balance que contrasta con años anteriores marcados por inundaciones recurrentes.
Según la Secretaría de Ambiente, el departamento mantiene vigilancia activa y capacidad de respuesta mediante monitoreo permanente y el uso de maquinaria amarilla para intervenir puntos críticos.
Actualmente, 15 zonas de alto riesgo en 11 municipios permanecen bajo control preventivo.
“Hemos hecho las alertas desde el primer momento. Hoy podemos decirle al Magdalena que estamos preparados y que no registramos emergencias”, afirmó la secretaria de Ambiente, Vanessa Cárdenas.
Pero la calma depende del comportamiento del clima en los próximos días.
Un territorio en espera
El IDEAM advierte que las próximas horas serán determinantes. La intensidad de las lluvias y la densidad del polvo africano definirán si el departamento permanece en prevención o entra en una fase de contingencia.
Mientras tanto, las autoridades recuerdan tener a mano las líneas de emergencia:
- Policía Nacional: 123
- Defensa Civil: 132
- Bomberos: 119
- Comités municipales de Gestión del Riesgo
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