La Troncal del Caribe se partió en dos: la creciente del Mendihuaca incomunica a Santa Marta con La Guajira


La estructura ubicada en el kilómetro 37+700 de la vía Santa Marta–Palomino cedió por el aumento acelerado del caudal. Autoridades decretaron cierre total, activaron desvíos por el interior del Cesar y evalúan la instalación de un puente provisional para restablecer la movilidad.

Santa Marta amaneció incomunicada con La Guajira. El puente de Mendihuaca colapsó ante una creciente súbita del río y dejó cerrada la Troncal del Caribe, la arteria que une al Magdalena con el norte del país. La vía quedó rota, el tráfico detenido y miles de viajeros atrapados sin ruta directa.

La fuerza del agua terminó ganando. El río Mendihuaca creció sin aviso y golpeó los cimientos del puente hasta partirlo. Lo que por décadas fue el paso obligado entre Santa Marta y La Guajira se convirtió en un abismo de concreto roto y corrientes furiosas.

La Seccional de Tránsito y Transporte del Magdalena confirmó el cierre total del corredor. Ningún vehículo puede cruzar. A un lado quedaron buses intermunicipales con pasajeros varados; al otro, tractomulas cargadas con alimentos, combustibles y mercancías que no tienen cómo seguir su camino.

Testigos describen la escena como un corte seco en la geografía. Conductores que alcanzaron a frenar a tiempo observaron cómo el asfalto se abría y la estructura se inclinaba hasta desplomarse. Otros tuvieron que dar media vuelta en medio del caos, buscando salidas improvisadas entre trochas y caminos rurales.

El colapso no fue un accidente aislado. Las lluvias persistentes en la Sierra Nevada han saturado suelos, desbordado ríos y debilitado infraestructuras. El Mendihuaca recibió descargas de agua durante horas y la presión terminó por socavar las bases del puente.

En el punto del derrumbe hay presencia permanente de policías, operarios de la concesión y organismos de gestión del riesgo. Se instalaron conos, cintas y barreras para impedir que curiosos se acerquen a la zona inestable. El peligro sigue latente: si el caudal aumenta de nuevo, podrían producirse más desprendimientos.

La incomunicación golpea de inmediato la economía regional. Transportadores advierten sobre sobrecostos, retrasos en el abastecimiento y pérdidas para el turismo. Palomino, Dibulla y los corregimientos costeros quedaron prácticamente aislados del Magdalena por la ruta natural.

Como única salida, las autoridades habilitaron un desvío extenso: Santa MartaZona BananeraFundaciónBosconiaValledupar y de allí hacia La Guajira. Son varias horas adicionales de viaje, peajes extra y carreteras que no están preparadas para recibir el flujo de la Troncal del Caribe.

La ANI y el Invías ya realizan inspecciones técnicas. Sobre la mesa está la instalación de un puente militar o una estructura metálica temporal que permita reabrir el paso de manera parcial. Pero nadie se atreve a dar plazos.

Lea aquí: Villas de Alejandría se hunde otra vez y una casa queda al borde del colapso

Por ahora, Santa Marta y La Guajira están separadas por un río desbordado y un puente hecho escombros.


¿Quieres pautar

con nosotros?