La millonaria cifra que cobró Atesa en 2025 y dejó a Santa Marta hundida en basuras


Mientras los samarios pagaron de forma obligatoria cerca de 90 mil millones de pesos por el servicio de aseo, la ciudad terminó el 2025 con calles llenas de basura, rutas incumplidas y una crisis que estalló incluso en plena temporada turística.

Santa Marta cerró el 2025 rodeada de basura. No es una exageración ciudadana: es la imagen real que se repite en barrios, avenidas principales, zonas comerciales y sectores turísticos. Mientras la ciudad intentaba mostrarse al país y al mundo en temporada alta, las bolsas rotas, los residuos desbordados y los malos olores se convirtieron en el paisaje dominante.

La indignación crece porque el colapso del servicio no tuvo justificación para una empresa que tuvo un recaudo millonario.
Durante el año, miles de usuarios pagaron de manera obligatoria el servicio de aseo a través del recibo de energía, aun cuando la recolección fue irregular, deficiente y, en muchos sectores, inexistente por semanas enteras.

La empresa concesionaria, Atesa, quedó en el centro de las críticas. Lo que empezó como quejas aisladas terminó convertido en una problemática generalizada que afectó prácticamente a toda la ciudad. Camiones que no pasaban, contenedores dañados, rutas incumplidas y basura acumulada durante días marcaron el cierre del año.

En plena Navidad y con Santa Marta llena de visitantes, las denuncias se multiplicaron. Habitantes de distintos sectores reportaron que las bolsas se rompían, los residuos se esparcían y los desechos quedaban expuestos al sol y a los animales. El servicio que debía garantizar salubridad terminó agravando el riesgo ambiental y sanitario.

Concejo le hizo debate de control

El malestar llegó con fuerza al escenario institucional. El Concejo Distrital de Santa Marta citó a debate de control político al gerente encargado de Atesa, Boris Hernández, para responder por lo que los cabildantes calificaron como un servicio costoso, obsoleto y desconectado de la realidad de la ciudad.

Durante la sesión se expuso una cifra que encendió aún más la molestia: cerca de 90 mil millones de pesos al año paga Santa Marta por el servicio de aseo. Para los concejales, el monto no guarda ninguna relación con lo que hoy reciben los ciudadanos. Advirtieron que la operación muestra fallas estructurales y que las consecuencias ambientales ya son evidentes.

Antes del debate, el alcalde Carlos Pinedo Cuello había lanzado un ultimátum a la empresa, exigiendo mejoras inmediatas. Sin embargo, para muchos samarios, ese llamado aún no se refleja en las calles. La basura sigue ahí, acumulada, visible y normalizada.

El descontento se expresa sin rodeos. Comerciantes, residentes y visitantes coinciden en que la ciudad no puede seguir pagando por un servicio que no responde. En tono irónico, algunos ciudadanos aseguran que los verdaderos “adornos” de esta Navidad no fueron las luces ni los pesebres, sino las montañas de desechos que nadie recogió.

Lea aquí: Santa Marta sin motos en Año Nuevo: la ciudad se vuelve a blindar para evitar tragedias viales

Santa Marta termina el año con una pregunta abierta: ¿cómo justificar una millonada cobrada por un servicio que dejó a la ciudad sumida en una crisis de aseo? Mientras no haya respuestas ni soluciones visibles, la basura seguirá siendo el reflejo de un sistema que colapsó.


¿Quieres pautar

con nosotros?