La invitaron a cenar y terminó con dos tiros en la cabeza: la cita trágica de una joven de 24 años


La joven salió a compartir con un hombre en un restaurante de Villavicencio y horas después fue hallada agonizando en una vereda. Murió en un hospital y dejó a un niño sin madre. El acompañante es el principal foco de la investigación.

A María Andrea Restrepo la invitaron a una salida común: una mesa, comida, conversación. Nada que pareciera una amenaza. Horas después estaba tirada en una zona rural de Villavicencio con dos disparos en la cabeza. La cita se convirtió en una trampa y su familia aún no entiende en qué momento sucedió semejante tragedia.

Tenía 24 años, un hijo pequeño y una vida que apenas empezaba. Salió de su casa confiada, como cualquier joven que acepta un plan de fin de semana. Nunca regresó.

El último recorrido

Las autoridades reconstruyen las horas previas al crimen. La mujer, natural de Barranca de Upía, compartió con un hombre en un restaurante de la ciudad. Testigos los vieron tranquilos, sin discusiones aparentes. Después se dirigieron al mirador de Buenavista, un sitio frecuentado por parejas y visitantes.

Más tarde, ya de madrugada, apareció en la vereda Contadero con heridas de bala en la cabeza. No estaba muerta aún. Vecinos que pasaban por el sector la encontraron y la auxiliaron de inmediato.

Alcanzó a ser llevada al Hospital Departamental, pero las lesiones eran demasiado graves. Murió poco después de ingresar.

El hombre de la cita, en la mira

El sujeto con el que compartió esa noche se convirtió en la pieza clave del caso. Los investigadores intentan establecer qué ocurrió entre el restaurante y la trocha donde la dejaron agonizando. El CTI revisa cámaras de seguridad, recoge testimonios y sigue el rastro del recorrido que hicieron juntos.

Nadie ha explicado por qué una salida terminó en ejecución. Tampoco se conocen las razones del ataque ni si hubo más personas involucradas. Lo único claro es el resultado: una joven asesinada de dos tiros certeros y un niño que quedó huérfano.

Un crimen que indignó a todos

La noticia corrió rápido por el Meta. Vecinos, amigos y familiares no salen del asombro. A María Andrea la describen como trabajadora, dedicada a su hijo, sin problemas conocidos. Su muerte desató miedo y rabia en una ciudad que vuelve a sentir que la calle se volvió territorio de caza.

Desde distintos sectores exigen respuestas. Piden que el responsable no se esconda detrás del silencio ni de trámites eternos. Quieren saber quién la llevó hasta ese lugar y por qué decidió apagarle la vida.

En la casa de los Restrepo no se habla de otra cosa. Quedaron las fotos, la ropa que no volverá a usar, el plato servido que nadie tocó. Y un niño que pregunta por su mamá sin entender que no regresará.

Lea aquí: Salió de su casa tras pelear con su familia y lo hallaron muerto en una trocha de Bahía Concha

La cita terminó en un acta de defunción. La cena en dos balas. Y una familia entera aprendió de la peor manera que a veces salir a compartir puede convertirse en la última decisión de una vida.


¿Quieres pautar

con nosotros?