
La historia del joven que viajó a pasar vacaciones con su novia y sus suegros, y murió con ellos en brutal accidente
Tenía 24 años, estaba enamorado y viajaba a iniciar unas vacaciones con su novia y sus suegros. Nunca volvió. Un choque brutal en una carretera del Cesar mató en segundos a un joven bumangués que acababa de escribir que su vida atravesaba “un año inmejorable”.
Brayan Duván Olarte Lizarazo salió de Bucaramanga con mucha felicidad y optimismo. Iba a visitar a la joven de la que estaba enamorada y compartir con ella de unas vacaciones de ensueño al lado de sus suegros.
Desde agosto estaba enamorado, convencido de que había encontrado una relación “bien bonita” y seguro de que el 2026 sería el comienzo de algo grande. Así lo dejó escrito días antes de morir.
Tenía 24 años y la sensación rara —y poderosa— de sentirse completo. Lo dijo con todas las letras en su mensaje de fin de año, donde agradeció por lo que había logrado, por sus retos personales y, sobre todo, por el amor que no esperaba y que llegó para quedarse. No sabía que ese texto sería lo último que diría de sí mismo.

El plan era simple: viajar, compartir con la familia de su novia y empezar el año juntos. Era el primer viaje grande con ella. El primer “vamos”. Por eso aceptó la invitación y emprendió el camino convencido de que estaba viviendo el mejor momento de su vida.
Un regreso trágico
Pero el viaje terminó de la peor forma. La tarde del domingo 4 de enero, la camioneta en la que se movilizaban se salió de la Troncal del Magdalena, en jurisdicción de San Alberto, y se estrelló violentamente contra la base de un puente. El impacto fue tan fuerte que ninguno de los ocupantes sobrevivió.
Con Brayan viajaban su novia, Yenny Carolina Peñaranda Vera, de 21 años, y los padres de ella, Asdrúbal Peñaranda Padilla y Mileidy Johanna Vera, comerciantes de Ocaña. Cuatro vidas apagadas en segundos. Un viaje que terminó convertido en una escena de muerte.
En Bucaramanga, la noticia ocasionó una inmensa tristeza. Su familia no logra entender por qué un joven trabajador, creyente y con futuro terminó muerto justo cuando decía sentirse afortunado. Sabían que estaba feliz. Sabían que estaba enamorado. Y ahora solo les queda leer sus palabras y preguntarse por qué el destino fue tan cruel.

Brayan había estudiado en las Unidades Tecnológicas de Santander. Compartía con su pareja la pasión por las motocicletas de alto cilindraje, el gimnasio y los planes que aún no habían hecho. Todo quedó suspendido en una carretera.
Las autoridades investigan las causas del accidente. Se analizan hipótesis de exceso de velocidad, fallas mecánicas o condiciones de la vía. Ninguna explicación alcanza.
El último adiós de Brayan Duván Olarte Lizarazo será en Bucaramanga. Su novia y sus suegros serán sepultados en Ocaña. El joven que escribió que su vida era inmejorable murió sin saber que ese viaje no tenía regreso.
PAUTE
AQUÍ
420 px x 450 px
INFO AQUÍ
