La historia de la menor indígena que salió sola de su casa y apareció muerta un mes después en una trocha


La menor indígena de 11 años, fue hallada sin vida tras permanecer casi un mes desaparecida en el municipio de Caldono. El caso, que presenta signos de violencia, es investigado por las autoridades en medio de un contexto de conflicto armado y vulnerabilidad para las comunidades indígenas del norte del Cauca.

Durante casi un mes, su ausencia fue una alerta constante para la comunidad. Karen Melissa Caviche Menza, una niña indígena de 11 años, desapareció el pasado 3 de diciembre luego de salir de su vivienda mientras sus padres se encontraban trabajando. Desde ese día, nadie volvió a verla con vida.

El hallazgo de su cuerpo, ocurrido el domingo 28 de diciembre, confirmó el peor de los temores. La menor fue encontrada sin vida en inmediaciones de la bocatoma de la vereda Santa Elena, una zona rural apartada del municipio de Caldono, en el departamento del Cauca. De acuerdo con la información preliminar, el cuerpo presentaba signos de violencia.

El macabro hallazgo

Karen pertenecía a la comunidad indígena Nasa, del resguardo de San Lorenzo El día de su desaparición, según relataron líderes comunitarios, sus padres salieron a cumplir con su jornada laboral y la dejaron sola en casa. Al regresar, la vivienda estaba vacía. La niña ya no estaba.

Desde ese momento se activó una búsqueda comunitaria que se extendió por la vereda Villa Hermosa —lugar de residencia de la menor— y otros sectores que conforman el resguardo indígena, sin obtener resultados positivos.

“Los padres reportaron la desaparición de su hija el pasado 3 de diciembre. Se iniciaron recorridos y búsquedas en distintas veredas y poblaciones cercanas, pero no se logró ubicarla”, indicaron líderes comunales que acompañaron el proceso.

Con el paso de los días, la preocupación se transformó en angustia. La comunidad indígena mantuvo la búsqueda activa mientras solicitaba apoyo institucional, hasta que el hallazgo de los restos puso fin a la espera y abrió una nueva etapa marcada por el dolor y la exigencia de justicia.

El cuerpo de la menor fue trasladado a la sede de Medicina Legal en Santander de Quilichao, donde se realizan los análisis forenses para establecer de manera oficial las causas y circunstancias de la muerte. Aunque los exámenes continúan, las autoridades manejan como principal hipótesis que se trató de un homicidio.

El resguardo indígena de San Lorenzo rechazó de forma categórica lo ocurrido y señaló que el crimen no solo arrebató la vida de una niña, sino que golpeó profundamente a toda la comunidad Nasa.

“No existen motivos que justifiquen la violencia contra una niña. De confirmarse un crimen, sentimos que se atenta contra el corazón mismo de nuestra pervivencia cultural”, expresó el resguardo en un pronunciamiento público.

Paralelamente, han surgido versiones preliminares —aún no confirmadas— que indican que la menor presuntamente habría sido víctima de maltrato dentro de su entorno familiar. Estas afirmaciones forman parte de las líneas de investigación y deberán ser verificadas por las autoridades judiciales competentes.

El crimen de Karen Melissa ocurre en un territorio marcado por la violencia estructural. Caldono y gran parte del norte del Cauca han sido escenarios históricos de confrontación armada, donde comunidades indígenas enfrentan riesgos permanentes.

Lea aquí: Niña indígena murió tras ser picada por una serpiente en el parque Tayrona: no hubo atención médica inmediata

Organizaciones defensoras de derechos humanos han advertido que la presencia de grupos armados ilegales como las disidencias de las Farc, el ELN y la Coordinadora Nacional del Ejército Bolivariano ha incrementado la vulnerabilidad de la población civil, especialmente de niños, niñas y comunidades indígenas.


¿Quieres pautar

con nosotros?