Joven patrullera vestida de civil llevaba a su hijo de dos años al colegio y la asesinaron disidencias de las Farc
9 de diciembre de 2025|Enterate
La uniformada fue baleada cuando llevaba a su hijo al jardín infantil. Las autoridades señalan al Bloque Central Isaías Pardo como autor del ataque.
La rutina más simple y cotidiana —llevar a su hijo al jardín infantil— terminó convertida en un crimen que estremeció a todo el Huila. La patrulleraKaren Estefany Pajoy Candela, de apenas 21 años, fue asesinada en la vereda Alto Cañada, en La Plata, mientras estaba de vacaciones, desarmada y lejos de su labor diaria en la Seccional de Inteligencia del Departamento de Policía Huila.
No estaba patrullando. No estaba en un operativo. Solo era una madre acompañada por su pequeño de 2 años y su hermana.
El ataque ocurrió en plena vía pública. Según las primeras versiones, varios hombres armados aparecieron de manera repentina y le dispararon a quemarropa, sin darle tiempo de reaccionar, sin permitirle protegerse y, peor aún, frente a su hijo, que presenció la escena sin comprender todavía el alcance de la violencia que lo rodeaba. La hermana que la acompañaba solo pudo gritar pidiendo auxilio mientras los atacantes huían.
La brutalidad del crimen provocó repudio inmediato. La Policía Nacional lamentó la muerte de una de sus uniformadas más jóvenes y calificó el hecho como un acto cobarde dirigido contra una servidora pública en su tiempo de descanso.
El director general, general William Oswaldo Rincón, fue contundente:
“Nuestra uniformada, quien se encontraba en su periodo de vacaciones, fue atacada sin mediar palabra por sujetos armados mientras se desplazaba en motocicleta hacia La Plata para llevar a su hijo al jardín. Un acto de retaliación criminal que enluta a la Institución y conmueve al país”.
Las autoridades de inmediato activaron un plan especial de búsqueda. El comandante de Policía Huila, coronel Carlos Eduardo Téllez, señaló que los responsables pertenecerían al Bloque Central Isaías Pardo, una estructura disidente de las Farc bajo órdenes de alias Iván Mordisco, que mantiene presencia en esta zona rural y ha protagonizado otros hechos violentos en el territorio.
La reacción del Gobierno tampoco se hizo esperar. El presidente Gustavo Petro calificó el asesinato como un hecho de extrema gravedad:
“Crimen de guerra brutal cometido por el EMC, matan a patrullera en vacaciones delante de su hermana y su hijo de dos años (sic)”.
El crimen expone una realidad inquietante: ni los horarios de descanso ni la presencia de menores detienen a los grupos armados, que actúan con total control y capacidad ofensiva en zonas rurales del Huila. La muerte de Karen Estefany, cometida mientras estaba fuera de servicio, sin arma y en un acto familiar, revela el riesgo que enfrentan policías y civiles en áreas donde estas organizaciones siguen imponiendo miedo.
Mientras avanzan las investigaciones, la comunidad exige justicia y protección. Los habitantes de Alto Cañada describen un ambiente de angustia: si pudieron matar a una uniformada joven frente a su hijo, ¿qué pueden esperar los demás?
La familia de Karen, destrozada por la pérdida, insiste en una sola verdad: esto no puede quedar impune.