Hombre que frenó masacre en Australia enfrentando a pistolero podría perder el brazo por tiros que recibió


El ataque armado en Bondi Beach dejó 16 personas muertas, pero la intervención de Ahmed al Ahmed impidió que la cifra fuera mayor.

Cuando decidió correr hacia el terror, Ahmed al Ahmed no pensó en sobrevivir. Pensó en detenerlo. Hoy, mientras se encuentra en una cama de hospital en Australia, los médicos le advierten que podría perder un brazo por los disparos que recibió al enfrentarse a uno de los pistoleros que protagonizaron el tiroteo de Bondi Beach, una masacre que dejó 16 personas muertas.

El ataque ocurrió a plena luz del día. Padre e hijo, armados, disparaban como si estuvieran dentro de un videojuego, avanzando entre la multitud sin medir consecuencias. Las víctimas eran hombres, mujeres, jóvenes y adultos mayores que solo disfrutaban de un día de playa. El balneario se convirtió en segundos en una escena de horror: cuerpos en la arena, gritos desesperados, sangre en el pavimento y personas corriendo sin saber hacia dónde escapar.

En medio de ese caos, Ahmed al Ahmed, comerciante de 43 años y padre de dos hijos, tomó una decisión que cambió el curso de la tragedia: no huir.

Su padre contó que todo ocurrió en cuestión de instantes. “Vio a las víctimas, la sangre, las mujeres y los niños tirados en la calle, y luego actuó”, relató. No hubo tiempo para pensar en su familia, en su vida o en el riesgo.

Ahmed estaba impulsado por su sentimiento, su conciencia y su humanidad”.

Las imágenes que circularon en redes sociales muestran el momento exacto. Ahmed se resguarda detrás de un vehículo estacionado. A pocos metros, uno de los atacantes continúa disparando. De repente, se lanza sobre él, lo derriba, lo desarma y apunta el arma en su contra. El avance del tiroteo se detiene allí. Ese punto deja de sumar muertos.

Pero el precio fue brutal. Durante el forcejeo, Ahmed recibió varios disparos. Aun herido, logró frenar al atacante y, tras quitarle el arma, bajarla y levantar una mano para indicar a la policía que no era uno de los agresores.

Minutos después fue trasladado de urgencia a un hospital y sometido a cirugía. El diagnóstico es devastador: las heridas en uno de sus brazos son tan graves que los médicos no descartan una amputación. El mismo brazo con el que se enfrentó al terror. El mismo con el que evitó que el conteo de víctimas siguiera aumentando.

Desde su recuperación, Ahmed ha sido claro y sereno, sin dramatismos ni discursos grandilocuentes: “Lo volvería a hacer”.

Las autoridades australianas reconocieron de inmediato su acción. El primer ministro de Nueva Gales del Sur, Chris Minns, lo visitó en el hospital y lo calificó como un “héroe de la vida real”.

“Su increíble valentía sin duda salvó innumerables vidas cuando desarmó a un terrorista con un enorme riesgo personal”, afirmó.

“No hay duda de que se habrían perdido más vidas si no fuera por su coraje desinteresado”.

El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, también destacó el acto de Ahmed y de otros ciudadanos que corrieron hacia el peligro.

“Hoy vimos australianos correr hacia el peligro para ayudar a otros. Son héroes y su valentía salvó vidas”, dijo.

Lea aquí: El paro armado del ELN desata caos y terror en varias regiones de Colombia

Mientras Australia llora a las 16 personas asesinadasvíctimas de distintas edades que solo buscaban un momento de descanso en la playa—, la imagen de Ahmed al Ahmed en una cama de hospital se ha convertido en símbolo de resistencia frente al terror.


¿Quieres pautar

con nosotros?