Francia Márquez se pronuncia tras escándalo por captura de patrullera: “ninguna mujer debe ser humillada ni ridiculizada por su identidad.”


La vicepresidenta de Colombia rechazó con firmeza el presunto acto de racismo que rodea un caso que se volvió viral en redes sociales y que involucra a una patrullera, cuya reacción durante una revisión disciplinaria culminó con su detención, desatando un intenso debate nacional.

El caso que estalló en redes sociales y rápidamente se convirtió en tema de conversación en todo el país provocó ahora una reacción desde las más altas esferas del Gobierno. La vicepresidenta de Colombia, Francia Márquez, manifestó su rechazo frente al presunto acto de racismo que rodea el episodio ocurrido en Quibdó, el cual involucra a la patrullera Winy Saray Córdoba.

En medio de ese debate público apareció el pronunciamiento de la vicepresidenta. A través de su cuenta en la red social X, Márquez expresó su postura frente a lo ocurrido, dejando claro que, desde su perspectiva, el caso no puede analizarse únicamente como un hecho disciplinario.

“Como mujer afrodescendiente y vicepresidenta de Colombia, rechazo con profunda indignación el acto de racismo ocurrido contra la patrullera Winy Saray Córdoba en Quibdó”, escribió la funcionaria.

La controversia comenzó luego de que circularan ampliamente en redes sociales varios videos grabados durante una revisión de rutina dentro de la Policía Nacional de Colombia. En las imágenes se observa el momento en que un superior llama la atención a la patrullera por su apariencia personal, señalando que se encontraba despeinada y que su presentación no cumplía con los estándares exigidos por la institución.

En medio del llamado de atención se escucha al superior mandar a callar a la patrullera, lo que escaló en molestia para la uniformada quien exigió respetó.

Lo que parecía un simple llamado disciplinario terminó escalando rápidamente. Según se aprecia en los videos, la discusión pasó de un intercambio de palabras cada vez más tensas a un momento de confrontación física, cuando la uniformada reaccionó contra el superior. La escena fue grabada por otros presentes y posteriormente difundida en redes, donde se volvió viral en cuestión de horas.

Tras el incidente, la patrullera fue detenida por presunto desacato a la autoridad, lo que añadió aún más tensión al caso y generó múltiples interpretaciones entre la ciudadanía. Mientras algunos usuarios en redes sociales defendieron la reacción de la uniformada y señalaron que el llamado de atención tenía tintes discriminatorios, otros consideraron que su comportamiento representó una falta grave a la disciplina policial.

Márquez, en su mensaje también advirtió que este tipo de situaciones no deben verse como episodios aislados. Para ella, reflejan una problemática histórica que ha afectado a muchas mujeres afrodescendientes, quienes durante décadas han enfrentado cuestionamientos y estigmatizaciones relacionadas con su apariencia física, su cabello o su identidad cultural.

“Lo sucedido no es un hecho aislado. Es reflejo del racismo estructural, de la estigmatización y del irrespeto que durante décadas han tenido que enfrentar las mujeres afrodescendientes por su color de piel, por su cabello y por lo que representan”, expresó la vicepresidenta.

Márquez también defendió la dignidad de las mujeres afro y rechazó cualquier forma de burla o humillación basada en su identidad.

“Ninguna mujer debe ser humillada ni ridiculizada por su identidad. La dignidad de las mujeres negras no se negocia”, afirmó.

El pronunciamiento llega en medio de un país dividido en opiniones. Mientras algunos consideran que el debate debe centrarse en la disciplina dentro de la fuerza pública, otros insisten en que el caso evidencia discusiones más profundas sobre discriminación racial, identidad y respeto dentro de las instituciones.

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Al cierre de su mensaje, la vicepresidenta insistió en que Colombia debe avanzar hacia una sociedad donde el respeto prevalezca por encima de los prejuicios.

“La violencia nunca será el camino, pero tampoco podemos seguir normalizando la discriminación. Colombia debe avanzar hacia una sociedad donde el respeto y la igualdad sean una realidad para todos y todas”, concluyó.


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