
Firmas de Abelardo De la Espriella se desinflaron: solo le validaron el 38 % de sus apoyos
La revisión técnica de la Registraduría revela que la mayoría de las firmas entregadas por Abelardo de la Espriella para respaldar su candidatura presidencial no cumplió los requisitos legales, poniendo en duda la magnitud real de su respaldo popular, en pleno calentamiento de la carrera hacia la primera vuelta presidencial en Colombia.
En un golpe a la narrativa de una campaña sustentada en un respaldo masivo, el proceso de verificación de la Registraduría mostró que de los más de cinco millones de firmas entregadas por el precandidato presidencial Abelardo de la Espriella, apenas 1.978.108 fueron validadas, es decir, cerca del 38 % del total presentado.
Este hecho se produce en un momento clave del calendario electoral colombiano: faltan pocas semanas para las consultas interpartidistas y apenas tres meses para la primera vuelta presidencial, en la que millones de ciudadanos definirán quiénes avanzan a la contienda definitiva por la Casa de Nariño. En medio de un ambiente de alta polarización, campañas cruzadas y una opinión pública cada vez más desconfiada, cada gesto, cada cifra y cada respaldo adquieren un peso político considerable.
Lo que en su momento fue celebrado por el candidato y su equipo como un “hito histórico” —una recolección sin maquinaria y muy por encima del umbral exigido— terminó convertida en un voluminoso conjunto de apoyos rechazados. Según el informe técnico denominado “Investigación 44”, se analizaron 5.079.000 registros, incluidos más de 159.700 formularios que fueron invalidados por estar en blanco.
El detalle de la revisión deja al descubierto múltiples inconsistencias: 1.437.677 firmas contenían datos que no correspondían con los registros oficiales; 1.025.663 no aparecían en el Archivo Nacional de Identificación (ANI); 273.211 estaban duplicadas, y 152.028 resultaron ilegibles. Estas cifras alimentan las dudas sobre el rigor con el que se recolectaron los apoyos y sobre si existió una intención de inflar artificialmente el respaldo.
En paralelo, la carrera presidencial se mueve a gran velocidad. Otros aspirantes —tanto de partidos tradicionales como de movimientos independientes— también han recurrido a la recolección de firmas para intentar llegar a las urnas sin el aval de una estructura partidista.
Algunos han denunciado obstáculos administrativos; otros presumen músculo político. Todo esto ocurre mientras las encuestas muestran un escenario fragmentado, con varios nombres compitiendo por un lugar en segunda vuelta y sin un favorito claro que concentre mayorías absolutas.
PAUTE
AQUÍ
420 px x 450 px
INFO AQUÍ
