Fingió un embarazo, contrató asesinos y mandó a matar a una embarazada para robarle a su bebé: así descubrieron el macabro plan


La Fiscalía reveló uno de los crímenes más atroces de los últimos años en Colombia. Una mujer habría planeado durante meses el asesinato de María Camila Potosí, una joven con ocho meses de embarazo, para quedarse con la bebé que esperaba y hacerla pasar como su propia hija. La víctima recibió más de 15 puñaladas y la recién nacida también fue hallada sin vida. Cinco personas enfrentan cargos por feminicidio agravado, desaparición forzada y tortura.

La abrazó como amiga, pero llevaba meses planeando su muerte. María Camila Potosí creyó haber encontrado una mujer solidaria durante su embarazo. La acompañó a controles médicos, compartió conversaciones y jamás sospechó que cada encuentro hacía parte de un plan diseñado para arrebatarle la vida y quitarle a la bebé que llevaba en su vientre.

La investigación de la Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional sostiene que Juliet Angulo organizó durante meses una operación criminal cuyo único objetivo era apropiarse de la recién nacida y presentarla ante su pareja sentimental como si fuera su propia hija.

El plan terminó convirtiéndose en una escena de horror. María Camila fue llevada mediante engaños hasta una zona apartada de Cali, donde hombres contratados por la presunta autora intelectual la atacaron con más de 15 puñaladas para extraerle a la bebé de ocho meses de gestación.

Un embarazo falso para sostener una mentira

Las autoridades aseguran que Juliet Angulo construyó cuidadosamente una historia para convencer a familiares y amigos de que estaba embarazada.

Incluso organizó una fiesta de revelación de sexo y mantuvo durante meses la apariencia de una gestación que nunca existió.

Las investigaciones establecieron que la mujer no podía concebir debido a un procedimiento de planificación practicado tiempo atrás, por lo que, según la Fiscalía, decidió buscar una salida criminal para sostener la mentira que había construido ante su entorno.

La amistad fue la trampa

El expediente judicial señala que el acercamiento entre ambas comenzó en un programa del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) en el barrio Meléndez, en Cali.

Allí, Juliet Angulo ganó la confianza de María Camila. La acompañó a varias citas médicas en el puesto de salud de Polvorines y fortaleció una relación que terminó convirtiéndose en la herramienta perfecta para ejecutar el crimen.

El 16 de julio la convenció de salir con ella en motocicleta hacia el corregimiento de La Buitrera. El recorrido quedó registrado en cámaras de seguridad y fue una de las principales pruebas que permitió reconstruir los últimos momentos con vida de la joven.

Más de 15 puñaladas y un crimen preparado al detalle

Según la investigación, en el lugar ya esperaban varios integrantes de la banda delincuencial ‘Los Santa’, organización dedicada al microtráfico y al homicidio en la comuna 18 de Cali.

La Fiscalía identificó entre los implicados a hombres conocidos con los alias de “Kevin”, “Nitzon” y “Edwin”, quienes habrían participado directamente en la ejecución del ataque.

María Camila fue apuñalada en repetidas oportunidades hasta causarle la muerte. El informe forense determinó que recibió más de 15 heridas con arma blanca y confirmó que el feto ya había sido extraído de su cuerpo.

Después del asesinato, los responsables abandonaron el cadáver en una zona boscosa para intentar borrar cualquier rastro del crimen.

Intentaron desaparecer las evidencias

Cuatro días después del homicidio, otro integrante de la organización, identificado con el alias de «Juan José», trasladó el cuerpo hasta la orilla del río Meléndez, donde finalmente fue encontrado por las autoridades.

Las primeras declaraciones entregadas por Juliet Angulo despertaron sospechas debido a múltiples contradicciones. Sin embargo, las grabaciones de las cámaras de seguridad y la información suministrada por uno de los capturados terminaron por desmontar su versión.

Con esos elementos, investigadores llegaron hasta el sector de Torres de Santa Elena, en el suroccidente de Cali, donde localizaron el cuerpo sin vida de la bebé, identificada como Alahia.

El hallazgo confirmó que el macabro plan terminó con la muerte de madre e hija.

Cinco capturados y un proceso por un crimen que estremeció al país

Las autoridades capturaron a los cinco presuntos responsables en operativos realizados en Cali y Tuluá.

La Fiscalía sostiene que Juliet Angulo fue quien contrató a la estructura criminal para ejecutar el asesinato, mientras los demás implicados se encargaron de la logística, el traslado de la víctima, la ejecución del ataque y el ocultamiento de las evidencias.

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Todos enfrentan un proceso judicial por los delitos de feminicidio agravado, desaparición forzada y tortura, mientras la investigación continúa para esclarecer cada detalle de un crimen que ha sido catalogado como uno de los casos más crueles y perturbadores registrados recientemente en Colombia.

Al final el plan no salió como lo había armado. La bebé no sobrevivió a la extracción forzosa y murió al igual que su madre. La supuesta amiga y la banda que le ayudó ya están tras las rejas.


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