Fin al reinado de alias “Balacho” en el sur de La Guajira: cae el presunto jefe de un ejército de 5.000 sicarios


Tras un sigiloso operativo en Barrancas, la Policía desmanteló el brazo armado de la red vinculada a ‘Kiko’ Gómez y ‘Marquitos’ Figueroa; la comunidad, en vilo, exige que el detenido sea procesado en Bogotá.

Las autoridades en el departamento de La Guajira confirmaron un golpe contundente contra las estructuras criminales que aún operan en la región. En un operativo de inteligencia que se venía gestando desde hace varias semanas, unidades especializadas de la Policía lograron la captura de Pedro Enrique Ospino Cobo, conocido en el mundo delictivo bajo el alias de “Balacho”.

A este hombre se le señala de ser el presunto jefe de sicarios de una organización criminal de alto impacto. Según los reportes oficiales, esta estructura mantiene vínculos directos con los exjefes del narcotráfico Juan Francisco Gómez Cerchar, alias “Kiko Gómez”, y Marcos de Jesús Figueroa, más conocido como “Marquitos”.

La detención de alias “Balacho” no fue un hecho fortuito. Los investigadores le seguían el rastro de cerca, logrando interceptarlo finalmente en el corregimiento de San Pedro, jurisdicción del municipio de Barrancas. El despliegue policial fue preciso, cerrando el cerco sobre uno de los hombres más buscados por su presunta participación en múltiples delitos de gravedad.

Un control criminal en la frontera y el Caribe

De acuerdo con los documentos judiciales que sustentan la investigación, la estructura criminal a la que pertenecería Ospino Cobo logró consolidar un dominio peligroso en varios municipios del sur de La Guajira. Esta zona resultó estratégica para sus operaciones debido a la facilidad de movimiento que ofrece la cercanía con la frontera con Venezuela.

Ese control territorial no solo se limitaba a las zonas fronterizas. La organización también aprovechaba las rutas históricas hacia el mar Caribe, las cuales han sido utilizadas tradicionalmente para el desarrollo de actividades ilegales. Bajo este esquema, alias “Balacho” habría liderado las acciones violentas necesarias para mantener el poder en estos corredores, teniendo presuntamente bajo su mando a unos 5.000 sicarios para ejecutar las órdenes de la organización.

En los reportes policiales, el nombre de Pedro Enrique Ospino Cobo aparece relacionado con investigaciones por homicidio, narcotráfico, extorsión y secuestro.

Estas acusaciones lo sitúan como una pieza clave en el andamiaje delictivo de la región, siendo responsable de coordinar hechos que han afectado la tranquilidad de los guajiros durante años.

Situación jurídica y presión de la comunidad

Durante el mismo procedimiento en el que cayó alias “Balacho”, las autoridades detuvieron a otras personas que lo acompañaban. En este momento, la Policía avanza en la verificación de sus identidades para establecer si realmente forman parte de la red criminal o qué grado de vinculación tendrían con las actividades de Ospino Cobo.

Actualmente, los capturados ya han sido trasladados a instalaciones judiciales para dar inicio a las audiencias correspondientes ante un juez de control de garantías. Allí se espera que se legalicen sus capturas y se proceda con la imputación de cargos por los delitos mencionados en las investigaciones previas.

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Sin embargo, el caso ha generado una fuerte preocupación entre los líderes sociales de la zona. Ante el temor de que se presenten intentos de presión o actos de corrupción para entorpecer el proceso judicial, la comunidad ha solicitado formalmente que el procesado sea trasladado a la ciudad de Bogotá para garantizar que la justicia actúe sin interferencias.


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