Fajardo descarta participar en las consultas y apuesta en solitario por la Presidencia


El exgobernador de Antioquia manifestó que no desea medirse con ningún pre-candidato este 8 de marzo y que está convencido que tiene la suficiente fuerza para ir solo a la primera vuelta presidencial.

Sergio Fajardo oficializó que no participará en ninguna de las consultas interpartidistas del próximo 8 de marzo y confirmó que competirá directamente en la primera vuelta presidencial, apostándole a una candidatura propia por fuera de coaliciones previas.

En su comunicado, Fajardo dejó claro que su decisión no es táctica sino ideológica: insiste en que su principal propósito es confrontar la polarización que, a su juicio, domina el debate público. En ese sentido lanzó una de sus frases más duras hasta ahora en esta contienda:

“Mi reto en la política es derrotar a los extremos, hoy representados por Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda, y evitar que el país caiga en una confrontación social de dimensiones nunca antes vistas. Una confrontación alimentada todos los días por la agresión, los insultos, las mentiras y las amenazas que aumentan la rabia y el resentimiento”.

Con esta declaración, Fajardo no solo justificó su distancia de las consultas, sino que también se presenta como una alternativa frente a lo que considera liderazgos radicales y un ambiente de campaña cada vez más beligerante.

El exgobernador quiso matizar cualquier lectura de ruptura o desprecio hacia quienes lo invitaron a las consultas. Reconoció el esfuerzo de sus promotores y el valor del mecanismo democrático.

“Son personas que respeto y valoro. Escuché con atención sus argumentos. Reconozco nuestra coincidencias y el valor democrático de ese mecanismo”.

Aunque rechazó participar, no cerró puentes con otros sectores del centro ni deslegitimó las consultas como herramienta política.

Fajardo ubicó su decisión dentro de un momento que describió como crítico para Colombia, reforzando la idea de que su candidatura responde a una coyuntura histórica:

“estamos en un momento decisivo para nuestro país. El reto es grande y lo vamos a conseguir. Este es el camino que vamos a tomar”.

En el mismo comunicado, explicó con mayor claridad cuál es su apuesta estratégica: la construcción de una base amplia que supere las etiquetas tradicionales;

“para derrotar a los extremos, estamos construyendo una Nueva Mayoría que convoque desde una izquierda moderada, hasta una derecha moderada. Una mayoría amplia, serena y que pueda construir acuerdos para enfrentar las brechas sociales, garantizar la seguridad, y luchar contra la corrupción”.

Con esto, Fajardo se distancia tanto de la consulta de izquierda como de la de centro, planteando un proyecto transversal que busca atraer votantes moderados de distintos espectros políticos, insistiendo en la necesidad de un lenguaje menos confrontacional y más constructivo en la política nacional;

“Colombia necesita sumar, no dividir; escuchar, no imponer; construir, no destruir”.

Esta frase sintetiza su narrativa de campaña: menos pelea, más acuerdos; menos polarización, más diálogo.

Lo que dicen líderes políticos

El anuncio de Fajardo no surgió de manera aislada.

Se produjo tras varias reuniones con Claudia López, principal impulsora de la llamada “Consulta de las Soluciones”, quien días antes inscribió formalmente ante la Registraduría su fórmula junto a Leonardo Huerta.

Inicialmente, López había invitado a Fajardo, Maurice Armitage, Juan Fernando Cristo y Leonardo Huerta a conformar una consulta de centro. Sin embargo, el bloque terminó fragmentado: Cristo se alineó con la consulta de izquierda, mientras que Armitage y Fajardo optaron por ir solos a primera vuelta.

Tras conocer la decisión de Fajardo, Claudia López respondió con un mensaje político claro, deseándole éxito pero defendiendo su propio proyecto:

“La consulta de las soluciones es justamente para que la gente decida y para que Colombia no vuelva a quedar atrapada por el uribismo”.

Izquierda inestable

Mientras el centro redefine su ruta, la consulta de la izquierda atraviesa un momento de incertidumbre. La salida de Iván Cepeda —tras la decisión del Consejo Nacional Electoral de impedir su participación en la medición del 8 de marzo— dejó en duda la realización del mecanismo.

Roy Barreras ha dicho públicamente que seguirá adelante con la consulta incluso sin Cepeda. Sin embargo, Juan Fernando Cristo y Camilo Romero han pedido una reunión urgente para intentar un acuerdo antes del 6 de febrero, fecha límite para notificar a la Registraduría si participarán o no.

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En este contexto de plazos ajustados, tensiones internas y decisiones cruzadas, la carrera presidencial entra en una fase definitiva, marcada por rupturas, alianzas y apuestas individuales que definirán el rumbo de la contienda electoral.


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