
Estadounidense llegó a Santa Marta para enseñar ciencia y terminó perdido entre drogas y abandono
El extranjero que llegó a la capital del Magdalena con la intención de vincularse como docente universitario fue hallado en estado de desorientación en Gaira.
Llegó a Santa Marta con una maleta llena de expectativas y un proyecto de vida aparentemente claro. David Brian Reynold, ciudadano estadounidense y profesional en el campo de las Ciencias Moleculares, abandonó su país con la ilusión de ejercer como docente en una universidad de Santa Marta. Era un nuevo comienzo. Pero nada salió como lo esperaba.
Según personas cercanas a su entorno, Reynold contaba con contactos y amistades que le habían prometido respaldo para facilitar su ingreso a la institución universitaria. Ese apoyo nunca llegó. Las gestiones no se concretaron, las puertas no se abrieron y el proyecto académico se vino abajo. El golpe no fue solo profesional: fue personal.
Ese incumplimiento marcó el inicio de un deterioro progresivo. Sin estabilidad laboral, lejos de su familia y sin una red de apoyo sólida, Reynold se juntó con personas equivocadas y empezó a gastar sus recursos en alcohol y drogas. La situación se fue agravando con el paso de los meses hasta dejarlo en un estado de vulnerabilidad evidente.
La historia fue relatada públicamente por Julieth Cantillo, expareja del ciudadano extranjero, quien describió el punto de quiebre que lo condujo al abismo.
“Él tenía amigos en Santa Marta que lo ayudarían a entrar a trabajar en la universidad y no sé qué pasó. Desde ahí empezó a gastar su dinero en drogas y alcohol y mire cómo ha terminado todo esto”, dijo al medio Informativo El Morro.
En las últimas horas, Reynold volvió a ser noticia tras ser encontrado en evidente estado de desorientación en el sector de Gaira, específicamente a las afueras del Colegio José Loro de Génico, en inmediaciones de El Rodadero. Vecinos del sector se alarmaron al notar su comportamiento errático, la dificultad para comunicarse y los signos claros de confusión.
Testigos señalaron que el extranjero no parecía encontrarse en condiciones normales y que podría estar enfrentando problemas asociados al consumo de sustancias y a su salud mental. La escena generó preocupación inmediata entre los residentes, quienes dieron aviso ante la gravedad del caso.
Hoy, la comunidad samaria y las autoridades hacen un llamado urgente para ubicar a sus familiares, dentro o fuera del país. El objetivo es que David Brian Reynold reciba atención médica, acompañamiento psicológico y el respaldo de sus seres queridos.
Difundir su caso no es morbo: es un acto de humanidad. La historia de un hombre que llegó a enseñar ciencia y terminó solo, perdido y vulnerable en las calles de Santa Marta, todavía puede tener otro final. Compartir la información puede marcar la diferencia.
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