Escandaloso incremento de valor de alojamientos en hoteles y plataformas de hospedaje por conciertos de Bad Bunny en Medellín


Los conciertos de Bad Bunny en Medellín desataron un incremento desbordado en los precios del alojamiento. En redes sociales se denuncian tarifas millonarias y cancelaciones de reservas anticipadas, una situación que ya encendió las alertas de la Superintendencia y reabrió el debate sobre la regulación del hospedaje en grandes eventos.

La cuenta regresiva para los conciertos de Bad Bunny en Medellín no solo elevó la expectativa de miles de fanáticos, sino también el costo de dormir en la ciudad. A pocos días de las presentaciones en el estadio Atanasio Girardot, los precios del alojamiento se dispararon a niveles que muchos califican como abusivos, especialmente en plataformas de alquiler de corta estancia.

Las denuncias comenzaron a multiplicarse en redes sociales luego de que la creadora de contenido Kathrin Abdala publicara un video en TikTok mostrando los valores que encontró al buscar hospedaje para una amiga. Las capturas de pantalla evidencian tarifas que, según los usuarios, resultan difíciles de justificar incluso para inmuebles de alta gama.

El precio mínimo de un hospedaje está en un millón de pesos con características muy básicas.

Entre los casos más llamativos figura un apartamento de lujo en el sector de El Lleras, con cuatro habitaciones, ofertado por 98.240.000 pesos por cuatro noches. A este se suma un ático en El Poblado, con capacidad para 14 personas, cuyo precio alcanza los 87.600.000 pesos por el mismo periodo. Incluso opciones más modestas aparecen con valores desproporcionados: un apartamento renovado de una sola habitación fue publicado por 25.368.974 pesos para cuatro noches.

Pero el malestar no se limita al precio. Varios asistentes denunciaron que reservas hechas con meses —e incluso un año— de anticipación fueron canceladas de forma inesperada. Según los afectados, los anfitriones habrían anulado los acuerdos para volver a publicar los inmuebles a tarifas mucho más altas, aprovechando la cercanía de los conciertos y la alta demanda.

La situación generó una oleada de críticas en redes sociales, donde usuarios cuestionaron la normalización de cobros millonarios, señalaron fallas en el control de los alquileres temporales y pidieron intervención de las autoridades. El tema llegó a tal punto que la Superintendencia puso la lupa sobre las denuncias, especialmente en lo relacionado con posibles prácticas que vulneren los derechos de los consumidores.

Hablan hoteleros

Desde el sector hotelero, Sandra Restrepo, gerente de Cotelco Antioquia, explicó que estos incrementos responden a la ley de oferta y demanda que se presenta cuando Medellín enfrenta picos extraordinarios de visitantes. No obstante, advirtió que las cancelaciones injustificadas representan un problema serio y que es necesario fortalecer los mecanismos de control para proteger a los usuarios.

Voceros del sector turístico recordaron que en Colombia no existe una norma que limite los precios del alojamiento turístico, lo que permite a hoteles y plataformas fijar libremente sus tarifas según la demanda. Sin embargo, insistieron en que los prestadores deben cumplir las reglas y políticas establecidas, y que los usuarios cuentan con herramientas de defensa cuando se presentan irregularidades.

Lea aquí: Elon musk asegura que próximamente habrán más robots que humanos en la tierra y que la inteligencia artificial alcanzará niveles inimaginables

El panorama deja en evidencia que asistir a los conciertos de Bad Bunny en Medellín no solo implica conseguir una boleta, sino asumir costos de hospedaje que se han salido de cualquier promedio habitual.


¿Quieres pautar

con nosotros?