Entró a robar a una casa mientras familia dormía: tomó agua, comió y se marchó en la bicicleta que robó


Un ladrón ingresó por el patio a una vivienda en Villa Alejandría mientras sus propietarios descansaban en el cuarto. Comió, bebió agua, robó objetos de valor y escapó sin que nadie lo notara, pese a existir vigilancia comunitaria en el sector.

El ladrón tuvo tiempo para todo: entrar, abrir la nevera, beber agua, llevarse comida, empacar objetos de valor y salir tranquilamente por la puerta principal. La familia descansaba en el segundo piso y nunca se dio cuenta.

El insólito robo ocurrió en una vivienda del barrio Villa Alejandría, en Santa Marta, donde un delincuente portando un cuchillo aprovechó un patio descubierto para ingresar a la casa sin hacer ruido y moverse con total tranquilidad mientras los propietarios permanecían en su habitación.

No fue un asalto violento. Se trató de un robo silencioso, lento y sin miedo.

Según relató la propietaria, el hombre entró durante la noche, cuando aún no eran las 11:00 p.m. Recorrió la vivienda con calma, abrió la nevera, tomó agua y sacó alimentos que luego guardó en un bolso antes de continuar revisando el lugar.

Además de la comida y pertenencias de valor, el delincuente se llevó una bicicleta y abandonó la vivienda por la puerta principal, sin que vecinos o la vigilancia comunitaria —que los residentes aseguran pagar— notaran movimientos sospechosos.

La familia descubrió lo ocurrido hasta la mañana siguiente.

Cuando bajaron a preparar el desayuno, la escena fue desconcertante: la nevera estaba prácticamente vacía, no quedaba agua y varios objetos habían desaparecido. La bicicleta tampoco estaba.

Solo entonces entendieron que alguien había estado dentro de su casa mientras ellos dormían.

Al revisar las cámaras de seguridad vieron todos los movimientos que hizo tranquilamente el delincuente por el primer piso de la vivienda.

Señalan que el hecho pudo terminar en tragedia porque el antisocial parecía, según las imágenes estar bajo los efectos de las drogas porque tomó mucha y además llevaba consigo un cuchillo que seguramente habría usado para huir.

El caso ha generado preocupación entre residentes del sector.

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Un robo sin prisa y sin miedo

El hecho deja una sensación aún más inquietante: el ladrón no huyó apresurado ni actuó bajo presión. Caminó por la casa como si nadie pudiera detenerlo. Entró por el patio. Comió de la nevera. Salió por la puerta principal. Y nadie lo vio.


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