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En pleno funeral, lanzan a la viuda del congresista muerto en accidente aéreo como su reemplazo político


En pleno sepelio del representante a la Cámara Diógenes Quintero, fallecido en un accidente aéreo, la dirigencia política activó la sucesión electoral. Su esposa aceptó asumir la candidatura a la Cámara por el Partido de la U.

El dolor aún no se había ido cuando surgió la propuesta política. Mientras familiares y amigos despedían al representante a la Cámara Diógenes Quintero, muerto tras el accidente de un avión que se precipitó a tierra, una propuesta inesperada atravesó el silencio del funeral y convirtió el luto en escenario de disputa electoral.

La escena ocurrió durante las honras fúnebres. En medio del llanto, los abrazos y las palabras de despedida, Wilmer Carrillo, representante y aspirante al Senado, se acercó a Diana Riveros, esposa del congresista fallecido. El mensaje fue directo: que tomara el relevo político de su esposo y asumiera la candidatura a la Cámara de Representantes por el departamento.

La propuesta no pasó desapercibida. Para algunos asistentes, fue un gesto de respaldo, una manera de mantener vivo el proyecto político que Quintero lideraba y que quedó truncado con su muerte. Para otros, fue un acto inoportuno, casi brutal, al plantearse en un momento de profundo dolor familiar, cuando el duelo aún estaba fresco y la despedida no había terminado.

El ofrecimiento corrió de boca en boca. Los corrillos políticos comenzaron a moverse incluso antes de que el féretro abandonara el lugar. La mezcla de luto y cálculo electoral dejó un ambiente incómodo, reflejo de una realidad que en la política regional no suele esperar.

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Horas después, la decisión se confirmó. Pese a las críticas y a la controversia por la forma y el momento, Diana Riveros aceptaría asumir la candidatura que impulsaba su esposo. Será la nueva carta del Partido de la U para la Cámara de Representantes, recogiendo las banderas políticas de Diógenes Quintero.

El episodio dejó una imagen difícil de ignorar: la política irrumpiendo en el duelo, adelantándose al tiempo del dolor. Con la determinación tomada, se abre ahora un nuevo capítulo en la contienda electoral local, marcado por un legado que no se apagó con la muerte del congresista, pero que nació, para su sucesora, en medio del momento más duro de su vida.


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