Emboscada criminal deja un patrullero asesinado y otro herido; la Fuerza Pública abatió a uno de los sicarios


El patrullero fue asesinado a ráfagas de fusil y otro resultó herido tras ser emboscados mientras atendían un llamado comunitario, en un hecho donde la fuerza pública logró abatir a uno de los sicarios e incautar armamento de alta potencia.

El uso de armamento de guerra contra la Fuerza Pública marcó el violento suceso en el que un uniformado perdió la vida tras ser atacado de manera indiscriminada a ráfagas de fusil en el municipio de Tuluá, Valle del Cauca.

La acción criminal se registró en la madrugada de este domingo en el parque principal del corregimiento de La Marina, en momentos en que dos agentes de la Policía Nacional se desplazaron hasta un establecimiento comercial de la zona para atender un reporte de la comunidad sobre una alteración del orden público por una presunta riña.

Al arribar al punto señalado, los patrulleros fueron sorprendidos por criminales fuertemente armados que abrieron fuego de forma inmediata con fusiles.

En medio de la emboscada, las balas de alto calibre impactaron mortalmente al patrullero Diego Andrés Sanabria Romero, de 31 años de edad y quien contaba con una trayectoria de siete años de servicio dentro de la institución policial.

Durante la arremetida a disparos, el compañero de patrulla de Sanabria Romero también resultó lesionado por los impactos, siendo trasladado de urgencia a un centro médico asistencial donde permanece bajo observación y atención médica especializada.

Pese a la ráfaga de disparos recibida, los uniformados reaccionaron con sus armas de dotación para repeler la agresión, logrando abatir en el lugar a uno de los sicarios involucrados en el tiroteo.

De acuerdo con los informes oficiales proporcionados por la Policía Nacional, el atacante neutralizado sería integrante del Frente 57 ‘Yair Bermúdez’, estructura perteneciente a las disidencias de las FARC.

Posterior al enfrentamiento, las unidades policiales desplegadas en el sitio del crimen lograron el decomiso del armamento utilizado en la acción violenta, correspondiente a un fusil M4 y una pistola, además de conseguir la recuperación de una motocicleta que se encontraba reportada como robada.

Los organismos de investigación y las fuerzas de seguridad mantienen operativos de registro y control en la zona rural de Tuluá con el propósito de ubicar a los demás participantes del ataque armado y esclarecer los hechos.


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