El remolcador los volcó y el mar se quedó con uno: se conocen detalles de la desaparición de pescador en el sector de Punta Gloria


Un accidente en alta mar dejó a dos pescadores a la deriva en Santa Marta. Uno sobrevivió nadando hasta la orilla. Del otro, no hay noticias. La familia espera mientras el mar guarda silencio.

El mar lo vio desaparecer y no lo devolvió. A 24 horas del accidente en el sector de Punta Gloria, en Santa Marta, Geiner Nieves Pérez sigue sin aparecer. La lancha en la que trabajaba fue volcada por un remolcador y desde ese momento su rastro se perdió entre las corrientes.

Su compañero, Eduardo Noriega, logró sobrevivir nadando contra la fuerza del agua. Geiner quedó atrás. Y desde entonces, el tiempo corre en contra.

Una maniobra que terminó en tragedia

Todo ocurrió en segundos. El remolcador pasó con fuerza, desestabilizó la embarcación y dejó a los dos pescadores en el agua. La lancha quedó a la deriva y el mar comenzó a hacer lo suyo.

Eduardo intentó resistir. Intentó volver. Intentó encontrar a su compañero.

“Él me dijo que no sabía nada. Traté de llegar hasta la lancha para rescatarlo, pero la corriente se la llevó. Después lo perdí de vista. Tuve que buscar la orilla porque si no, iba a morir”, relató con la voz marcada por el cansancio y la culpa.

Más de diez años trabajando juntos quedaron resumidos en ese momento en el que uno logró salir y el otro se hundió en la incertidumbre.

Sobrevivir no fue suficiente

Eduardo, un adulto mayor, nadó como pudo hasta alcanzar la orilla. Llegó sin fuerzas, golpeado, pero con vida. Allí fue visto por pescadores deportivos que entendieron de inmediato que algo grave había ocurrido.

Jesús Alberto Palmera Vásquez fue uno de los primeros en auxiliarlo. Le dieron agua, lo estabilizaron y escucharon su historia.

“Lo vimos en la orilla, lo ayudamos y nos contó lo que había pasado. Llamamos a la Armada y llegaron por él”, explicó uno de los testigos.

Minutos después, un bote de la Armada lo trasladó hasta la Cruz Roja en El Rodadero, donde recibió atención médica. Hay un video que registra el momento exacto en el que es subido a la embarcación. Es la prueba de que logró salir. También es la evidencia de que Geiner nunca apareció.

Una familia esperando frente al mar

Mientras Eduardo era atendido, la familia de Geiner permanecía en la orilla, mirando el agua como si en cualquier momento fuera a devolverlo.

Pasaron las horas. Llegó la noche. Nadie dio respuestas.

En la mañana siguiente volvieron a preguntar. La respuesta fue la misma: no hay rastro.

El mar se lo tragó”, dicen algunos en voz baja. La familia se resiste a creerlo.

“Nos dijeron que este sábado habrá un sobrevuelo con helicóptero. Estamos aferrados a que siga vivo. Él es fuerte”, expresó un familiar, con la esperanza sostenida apenas por la fe.

Búsqueda sin resultados

Pescadores de la zona se unieron a la búsqueda desde el primer momento. Salieron en sus propias embarcaciones, recorrieron el área, preguntaron, insistieron. El esfuerzo no ha dado resultados.

Cada hora que pasa reduce las posibilidades, pero nadie quiere decirlo en voz alta.

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Geiner sigue desaparecido. El mar, inmenso y silencioso, mantiene la última palabra.


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