
El partido Comunes conformado por exguerrilleros no alcanza el umbral y desaparece
La colectividad surgida tras la desmovilización de las antiguas Farc no logró alcanzar el 3 % de los votos exigido por la ley. La senadora Sandra Ramírez tampoco consiguió la votación necesaria para mantenerse en el Congreso.
Las urnas terminaron de escribir un capítulo que comenzó con la firma del acuerdo de paz. En las elecciones legislativas del 8 de marzo, el partido Comunes no alcanzó el umbral electoral requerido para conservar su personería jurídica, lo que marca su salida del mapa político colombiano como colectividad con representación propia.
La derrota también arrastró a una de sus figuras más visibles: la senadora Sandra Ramírez, quien buscaba repetir curul en el Senado a través de la coalición Fuerza Ciudadana. Sin embargo, los resultados preliminares mostraban un panorama adverso.
Con el 74,19 % de las mesas informadas, la coalición apenas alcanzaba el 0,55 % de los votos, una cifra muy distante del mínimo necesario para mantenerse con vida jurídica dentro del sistema político.
El golpe electoral no solo es numérico. También es simbólico.
Comunes nació como resultado directo del Acuerdo Final de Paz firmado en 2016 entre el Estado colombiano y las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia durante el gobierno del entonces presidente Juan Manuel Santos. Ese pacto abrió la puerta para que antiguos integrantes de la guerrilla abandonaran definitivamente las armas y participaran en la vida política legal.
La transición fue inédita. De la confrontación armada pasaron al debate político, a las campañas, a las plazas públicas y a la disputa de votos. El nuevo partido se convirtió en una de las expresiones más visibles del intento por transformar un conflicto de décadas en participación democrática. Como parte de lo pactado en el acuerdo, la colectividad recibió una garantía inicial de representación en el Congreso. Durante dos periodos legislativos —2018-2022 y 2022-2026— contó con cinco curules en el Senado y cinco en la Cámara de Representantes. Era un mecanismo diseñado para facilitar la reincorporación política de los excombatientes.
Pero las elecciones de este año cambiaron las reglas del juego. Por primera vez el partido debía sostener su presencia únicamente con el respaldo de los votantes, sin los escaños garantizados por el acuerdo.
Esta vez los números no alcanzaron. La ley electoral colombiana establece que un partido debe obtener al menos el 3 % del total de los votos válidos a nivel nacional para conservar su personería jurídica. Comunes quedó muy por debajo de ese umbral.
La votación obtenida por Sandra Ramírez refleja ese desplome. Con poco más de 7.600 votos, su aspiración al Senado no logró consolidar el apoyo necesario para mantener la representación política de la colectividad.
Aun así, la desaparición del partido no significa que sus dirigentes queden fuera de la vida política. Exintegrantes del movimiento como Julián Gallo, Luis Alberto Albán y Rodrigo Londoño podrán seguir participando en procesos electorales, aunque ya no bajo el aval de Comunes. En adelante deberán hacerlo a través de otras colectividades o coaliciones.

Tras conocerse el resultado electoral, el partido emitió un comunicado en el que agradeció el respaldo recibido y reiteró su compromiso con el proyecto político surgido del acuerdo de paz.
“Desde nuestro partido político, nacido del Acuerdo Final de Paz, expresamos nuestro profundo agradecimiento a todas las personas, organizaciones sociales, liderazgos territoriales y sectores democráticos que acompañan y respaldan la defensa de nuestra apuesta política”.
La organización también insistió en que la construcción de alianzas y la unidad de sectores sociales será clave para seguir impulsando transformaciones en el país.
“Este momento reafirma la necesidad de seguir avanzando en la construcción de la más amplia unidad de los sectores populares y democráticos, tejiendo acciones colectivas que tengan un verdadero impacto en los territorios y que permitan consolidar caminos de dignidad, derechos y oportunidades para el pueblo colombiano”, señaló el comunicado.
En el mismo pronunciamiento, el partido reiteró que su bandera política seguirá siendo la defensa de la paz y la reconciliación nacional.
“La Paz con Justicia Social seguirá siendo nuestra bandera movilizadora. Continuaremos trabajando por la reconstrucción del tejido social y comunitario… por la vía de la política, la participación y la democracia”.
Aunque el resultado electoral marca el final de Comunes como partido con personería jurídica, sus integrantes sostienen que su proyecto político no se detiene. Insisten en que seguirán trabajando desde organizaciones sociales y territoriales para impulsar la implementación del Acuerdo Final de Paz.
Un ciclo político que nació con la firma de la paz cierra ahora en las urnas. Y lo hace sin votos suficientes para seguir existiendo como partido.
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