
El paro armado golpea el bolsillo de Santa Marta: casi $40.000 millones se perdieron en un solo día por parálisis total
La Cámara de Comercio calcula que cerca de 22.000 empresas y establecimientos resultaron afectados por la parálisis. Unas 110.000 personas dependen de las cadenas productivas golpeadas por los cierres y ahora crece otra preocupación: que el miedo termine espantando a los turistas que Santa Marta espera para la temporada de receso.
Un solo día de comercio cerrado, transporte reducido, hoteles afectados, restaurantes vacíos y trabajadores encerrados en sus casas le costó a la economía de la ciudad cerca de $39.500 millones.
Es el primer balance económico de la jornada de parálisis provocada por el paro armado y los hechos de violencia que sacudieron a la capital del Magdalena este martes 22 de septiembre. La cifra, todavía preliminar, muestra una dimensión distinta de la crisis: detrás de cada negocio que bajó su reja también hubo ventas que desaparecieron, empleados que no pudieron trabajar y dinero que dejó de circular.
Carlos Jaramillo Ríos, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Santa Marta para el Magdalena, confirmó que la afectación alcanza aproximadamente 22.000 empresas y establecimientos comerciales, entre Santa Marta y otros municipios golpeados por la situación de orden público.
“Reconocemos que hay un estado anormal en la ciudad y en el departamento”, aseguró Jaramillo al explicar la dimensión que empieza a tomar la emergencia.
El dirigente gremial calcula que alrededor de 110.000 personas vinculadas a las diferentes cadenas de valor están expuestas a las consecuencias de esta parálisis. Allí aparecen trabajadores del comercio, hoteles, alojamientos, restaurantes, bares, gastrobares, transporte y demás actividades que necesitan una ciudad funcionando para producir ingresos.
$39.500 millones que dejaron de moverse
La cifra más dura apareció al revisar lo ocurrido solamente durante la jornada del martes.
“Solo el día de ayer nuestras estimaciones preliminares responden a más o menos unos $39.500 millones que dejaron de entrar en la balanza comercial”, explicó Jaramillo.
El balance conocido este miércoles ubica las pérdidas de Santa Marta alrededor de los $39.500 millones y, al incorporar las afectaciones registradas en municipios como Ciénaga, la cifra se aproxima a los $42.500 millones en apenas una jornada. Medios nacionales y locales han reportado cálculos similares a partir de la información de la Cámara de Comercio. (La FM)
El golpe se produjo después de que buena parte de Santa Marta terminara paralizada. Establecimientos que inicialmente habían decidido abrir cerraron posteriormente sus puertas, mientras el transporte público redujo su operación y sectores tradicionalmente congestionados registraron muy poco movimiento.
Durante la jornada también fueron reportadas intimidaciones contra comerciantes y transportadores, mientras circularon videos de hombres en motocicletas llegando a establecimientos para exigir su cierre. En sectores como el Mercado Público y corredores comerciales de la ciudad la actividad cayó considerablemente. (Caracol Radio)
La consecuencia económica fue inmediata: sin transporte tampoco llegaron trabajadores ni compradores; sin compradores dejaron de vender tiendas, supermercados, restaurantes y pequeños comercios. Y en una ciudad cuya economía depende fuertemente de los servicios, cada hora cerrada comenzó a sumar pérdidas.
110.000 personas detrás de los negocios cerrados
Para la Cámara de Comercio, el problema supera las pérdidas de las grandes empresas. Buena parte del impacto recae sobre pequeños negocios y trabajadores cuyos ingresos dependen directamente del movimiento diario.
“Estamos hablando de unas 110.000 personas que responden a las diferentes cadenas de valor, empleadas u ocupadas del comercio, del sector de la hotelería, alojamientos, bares y gastrobares”, señaló Jaramillo.
Por eso el sector empresarial está pidiendo que el restablecimiento de la seguridad permita una apertura gradual y sostenida del comercio.
La solicitud al Gobierno Nacional apunta además a que el fortalecimiento de la seguridad no termine cuando pase la emergencia actual. Los empresarios reclaman mayor inversión, inteligencia y capacidades permanentes de la Fuerza Pública para recuperar el control territorial y, especialmente, la confianza de quienes necesitan salir todos los días a trabajar.
“Lo más importante es que el samario y el magdalenense tengan tranquilidad, tengan la seguridad de poder salir a la calle y retomar el flujo de la movilidad”, sostuvo el presidente ejecutivo de la Cámara.
El siguiente temor: que los turistas cancelen
Sin embargo, existe una pérdida que todavía resulta imposible calcular: el daño que las imágenes de una Santa Marta paralizada puedan causar sobre el turismo durante las próximas semanas.
Ese es quizás el escenario que más inquieta al sector empresarial.
Jaramillo asegura que alrededor del 51 % del Producto Interno Bruto de Santa Marta está relacionado con el turismo y su cadena económica, lo que convierte la seguridad en una condición indispensable para sostener una actividad de la que dependen miles de familias.
“Desde el gran hotelero hasta el carpero, todos ellos pasan por una actividad económica que responde a la seguridad”, manifestó.
El calendario tampoco ayuda. Santa Marta se encuentra entrando en un periodo determinante para preparar la semana de receso escolar de octubre, una temporada que tradicionalmente moviliza hoteles, apartamentos turísticos, restaurantes, transporte, agencias, vendedores y prestadores de servicios en playas.
Una cancelación de reservas, un viaje aplazado o una familia que decida cambiar de destino representa dinero que deja de llegar a toda esa cadena.
“No podemos hablar de turismo, no podemos hablar de promoción turística, no podemos hablar de sofisticación del turismo sin seguridad”, advirtió Jaramillo.
Recuperar primero la confianza
El llamado del sector empresarial está dirigido al Gobierno Nacional y a los ministerios de Defensa, Justicia y Comercio, Industria y Turismo, además de FONTUR y las autoridades territoriales.
La Cámara considera necesario sumar capacidades para evitar que una crisis inicialmente relacionada con el orden público termine convirtiéndose en un problema económico prolongado.
Este miércoles la ciudad intenta recuperar paulatinamente su actividad mientras permanece un amplio despliegue de la Fuerza Pública. El presidente Abelardo de la Espriella incluso recorrió sectores de Santa Marta acompañado de las autoridades después de ordenar el fortalecimiento de las operaciones de seguridad. (Noticias Caracol)
Pero levantar las rejas será apenas una parte de la recuperación.
Después habrá que conseguir que los trabajadores vuelvan a movilizarse sin miedo, que los comerciantes tengan garantías para permanecer abiertos y, sobre todo, que quienes estaban pensando viajar a Santa Marta mantengan sus reservas.
Porque el primer día de parálisis ya dejó una factura cercana a $39.500 millones solamente en la capital del Magdalena. Si la incertidumbre continúa y alcanza al turismo, la siguiente cuenta podría ser mucho más alta.
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