
Ejército explica disparos en retén de la Troncal del Caribe: aseguran que conductor desobedeció orden y arrolló a soldados
La institución militar entregó su versión sobre el confuso episodio ocurrido en el sector de Mendihuaca, zona rural de Santa Marta, donde un indígena resultó herido y varios soldados fueron retenidos por la comunidad tras un procedimiento en un puesto de control.
Un desacato a una orden de pare, según el Ejército Nacional, terminó desencadenando momentos de tensión y disparos durante un procedimiento militar en la Troncal del Caribe la noche del lunes 9 de marzo en el sector del puente de Mendihuaca, zona rural de Santa Marta.
Este suceso dejó a un indígena herido en el brazo y posteriormente derivó en la retención de varios soldados por parte de la comunidad.
De acuerdo con el reporte entregado por la institución, los hechos se registraron hacia las 7:00 de la noche, cuando soldados del Batallón de Alta Montaña No. 6 realizaban labores de control y verificación de vehículos en este corredor vial que conecta a Santa Marta con el departamento de La Guajira.
Según la versión oficial, en medio de ese procedimiento los uniformados hicieron la señal de pare a un vehículo que se aproximaba al retén militar. Sin embargo, el conductor —según la institución— habría ignorado la orden y continuado su marcha.
El Ejército asegura que el conductor no solo desobedeció la señal, sino que habría intentado evadir el puesto de control realizando una maniobra de escape que puso en riesgo a los soldados presentes en el lugar. Lo que motivó la rápida acción.
Incluso, de acuerdo con el comunicado institucional, el vehículo habría arrollado a algunos de los uniformados durante la maniobra, situación que obligó a los militares a reaccionar de inmediato para evitar que el automotor continuara la huida.
Frente a ese escenario, los soldados aplicaron los protocolos de reacción establecidos para este tipo de situaciones y abrieron fuego con el propósito de detener el vehículo.
La institución también indicó que, otro vehículo y una motocicleta que se aproximaban al lugar habrían reaccionado al notar la presencia de los uniformados y el ambiente de tensión en el retén.
Según el reporte militar, ambos intentaron retroceder rápidamente. No obstante, el conductor de la motocicleta fue retenido por los soldados con el fin de verificar su identidad. Durante la verificación, los uniformados establecieron que se trataba de un menor de edad, lo que agregó un elemento adicional de sensibilidad al procedimiento que ya estaba generando inquietud entre quienes presenciaban la escena.
Las autoridades militares aclararon que estos controles hacen parte de operativos de seguridad desplegados para garantizar la tranquilidad de las comunidades y prevenir acciones de grupos armados ilegales que se mueven en esta zona del departamento. Según indicaron, los procedimientos se realizan bajo los protocolos establecidos y conforme a la ley.
Comunidad rechazó la acción militar
Sin embargo, tras conocerse lo sucedido, varios habitantes del sector comenzaron a llegar al lugar y cuestionaron el procedimiento realizado por los militares. La noticia del disparo se propagó rápidamente entre las viviendas cercanas y comunidades ubicadas a lo largo de este corredor rural. En pocos minutos, decenas de personas se congregaron alrededor del puesto de control para exigir explicaciones sobre lo ocurrido.
La situación fue escalando progresivamente hasta que los uniformados quedaron rodeados por la comunidad, en medio de reclamos y exigencias de claridad frente al procedimiento.
En ese ambiente de tensión, los soldados terminaron retenidos durante varias horas por habitantes del sector, lo que generó preocupación entre las autoridades por la posibilidad de que el incidente se agravara.
Ante el panorama, diferentes organismos del Estado intervinieron para evitar que la situación se saliera de control.
Funcionarios de la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría y representantes de plataformas de Derechos Humanos llegaron hasta el lugar para mediar entre la comunidad y los militares.
Tras varias horas de diálogo y gestiones institucionales, los soldados fueron finalmente liberados y el tránsito en la Troncal del Caribe comenzó a restablecerse.
El episodio ocurrió en jurisdicción del corregimiento de Guachaca, un sector rural que en los últimos meses ha estado bajo constante presencia militar debido al deterioro de la seguridad en la Sierra Nevada de Santa Marta.
La presencia del Ejército en este corredor responde a los operativos desplegados para contener los enfrentamientos entre las Autodefensas Conquistadored de la Sierra y el Ejército Gaitanista de Colombia, estructuras armadas ilegales que mantienen una disputa territorial en la parte alta del macizo montañoso.
PAUTE
AQUÍ
420 px x 450 px
INFO AQUÍ
