EGC lo mató y lo dejó tirado en una trocha con un comunicado en forma de cartel


El cuerpo del hombre fue hallado en una vía rural junto a un mensaje que lo acusa de robo de ganado y extorsión. Su familia rechaza los señalamientos y exige una investigación mientras el miedo se instala en la zona.

Lo dejaron tirado en una trocha, con un cartel encima y un mensaje de muerte.

Así fue encontrado el cuerpo sin vida de Félix Ortiz Álvarez en la mañana de este sábado 14 de marzo en zona rural del municipio de Concordia, Magdalena.

Campesinos que se dirigían a sus labores en el campo fueron los primeros en toparse con la escena. En medio del camino que conduce a varias fincas del sector El Pital, el cadáver del hombre yacía en el suelo.

A su lado, un letrero escrito a mano enviaba un mensaje directo y brutal.

El cartel decía: “Se le dio de baja por cuatrero y por extorsionar

La firma al final del mensaje señalaba a los responsables: EGC, Ejército Gaitanista de Colombia, grupo armado también conocido como el Clan del Golfo.

El hallazgo que rompió la calma

La escena fue descubierta por campesinos que, como cada mañana, atravesaban la trocha para llegar a sus parcelas.

Al reconocer que se trataba de un hombre sin vida y al leer el cartel que lo acompañaba, dieron aviso inmediato a las autoridades. Minutos después, unidades de la Policía llegaron hasta el sitio y confirmaron el hallazgo.

El lugar quedó acordonado mientras investigadores realizaban la inspección judicial y recolectaban las primeras evidencias del caso.

Un mensaje de terror

El letrero encontrado junto al cadáver no solo acusaba a la víctima de robo de ganado, también lo señalaba de extorsionar, una acusación grave que fue utilizada por los autores del crimen para justificar la ejecución.

La firma del Ejército Gaitanista de Colombia (EGC) en el cartel encendió las alarmas entre los habitantes de la zona rural de Concordia, donde la presencia y las amenazas de grupos armados siguen siendo una preocupación constante.

El mensaje, más que una explicación, fue interpretado por muchos como una advertencia para la comunidad.

La familia niega las acusaciones

Mientras las autoridades avanzan en las primeras indagaciones, la familia de la víctima salió a rechazar de manera contundente las acusaciones.

En medio del dolor, sus parientes defendieron la memoria de Félix Ortiz Álvarez, a quien conocían cariñosamente como ‘Pichu’.

Según relataron, el hombre se dedicaba a realizar distintos oficios en la zona y no tenía vínculos con actividades delictivas.

Por eso hoy piden que el caso no se cierre con el cartel que dejaron sus asesinos.

El asesinato ha generado preocupación entre los habitantes de Rosario de Chengue y las veredas cercanas, donde el hallazgo del cuerpo volvió a recordar el miedo que durante años ha acompañado a las comunidades rurales del Magdalena.

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Mientras los investigadores del caso recogen pruebas y avanzan en la identificación de los responsables, los familiares insisten en que se realice una investigación rigurosa que permita esclarecer lo ocurrido.


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