
Duque exige debates a Cepeda y le recuerdan que él los evitó con Petro cuando fue candidato presidencial
El expresidente pidió al candidato del Pacto Histórico dar la cara en escenarios públicos, pero su propio historial en 2018 reactivó cuestionamientos y lo puso en el centro del debate político.
Lanzó el golpe, pero el pasado le respondió de inmediato. El expresidente Iván Duque salió a exigirle a Iván Cepeda que participe en debates públicos.
“Deje la cobardía… quien quiera ser presidente tiene que ir a debates”, dijo.
La frase no pasó desapercibida. Encendió el debate. Pero también abrió otro frente que lo golpeó a él mismo.
Porque lo que hoy exige, fue exactamente lo que le reclamaron en su época de candidato presidencial.
El ataque directo
Duque fue claro: cuestionó que un aspirante a la Presidencia evite escenarios donde se confrontan ideas.Insistió en que los debates en medios, universidades y gremios son fundamentales para que los ciudadanos conozcan a los candidatos y comparen propuestas.
Y fue más allá.
“No puede pretender ser presidente escondido en el burladero. Es una vergüenza”, lanzó, apuntando directamente a Cepeda.
Pero el efecto no fue el que esperaba.
La reacción fue inmediata.
Sectores políticos y usuarios en redes revivieron la campaña de 2018. Recordaron las críticas contra Duque por no asistir a varios debates y, especialmente, por ausentarse en la segunda vuelta frente a Gustavo Petro.
El señalamiento fue directo: ahora exige lo que antes evitó.Y con eso, la discusión dejó de ser solo sobre Cepeda.
Se convirtió en un problema de coherencia.
Duque no se quedó en la crítica personal. Amplió el mensaje.
Enmarcó sus declaraciones en el escenario político actual y vinculó la candidatura de Cepeda con la continuidad del proyecto del Pacto Histórico.
Advirtió que lo que está en juego no es solo la presencia en debates, sino el rumbo del país.
Y lanzó otra alerta: la fragmentación de los sectores opuestos al Gobierno podría facilitar una victoria del oficialismo.
Pidió unidad.
La polémica abierta
Lo que empezó como una exigencia terminó convertida en un bumerán político.
Duque presiona a Cepeda para que dé la cara en los debates, pero al mismo tiempo vuelve a quedar bajo escrutinio por sus propias decisiones en el pasado.
Hoy, en medio de la carrera hacia 2026, la discusión ya no es solo quién va o no a debatir. Es quién puede exigirlo… sin que le pasen factura.
PAUTE
AQUÍ
420 px x 450 px
INFO AQUÍ
