
Doble crimen en Ciénaga: Los mataron por la espalda y sus familias intentaron despertarlos entre gritos y lágrimas en plena calle
El asesinato de los dos amigos en el corregimiento de Sevillano, Ciénaga, no solo dejó dos muertos. Las imágenes de sus familiares abrazando los cuerpos ensangrentados, suplicando que reaccionaran, reflejan la crudeza de una violencia que volvió a golpear sin piedad al Magdalena.
Dos amigos caminaban juntos este domingo cuando un hombre armado, desde el parrillero de una motocicleta, les disparó por la espalda hasta asegurarse de que no se levantaran más.
Más de diez disparos rompieron la tranquilidad del corregimiento de Sevillano. Luego vino lo más duro: el dolor.
La escena que nadie ha podido olvidar
Los disparos terminaron, pero empezó una escena aún más desgarradora.
Familiares corrieron hacia los cuerpos tendidos en el suelo. Las imágenes grabadas por vecinos muestran a madres, hermanos y allegados arrodillados sobre el pavimento, abrazándolos con desesperación, manchándose de sangre mientras intentaban hacerlos reaccionar.
“¡Despierta, por favor!… ¿por quéeee?”, gritaban entre llanto.
Uno de los hombres ya no respondía. El otro aún respiraba débilmente mientras sus seres queridos lo sostenían, como si el abrazo pudiera impedir la muerte. La esperanza se apagó minutos después, cuando confirmaron que tampoco sobreviviría.
El llanto reemplazó cualquier explicación.
El dolor más allá de las cifras
Las víctimas fueron identificadas como Devanis Maldonado y Richar Vizcaíno. Dos nombres que ahora se suman a la lista de muertes violentas en el Magdalena, pero que para sus familias representan algo imposible de reducir a estadísticas.
Quienes estuvieron allí no recuerdan primero los disparos. Recuerdan los gritos. Las manos temblorosas intentando levantar cuerpos sin vida. La incredulidad de quienes repetían que aquello no podía estar pasando.
Ellos no entienden de ajustes de cuentas ni de venganzas. Solo saben que perdieron a alguien que minutos antes caminaba vivo a su lado.
Un crimen que dejó miedo y silencio
Unidades de la Policía Nacional y del CTI realizaron la inspección judicial mientras la comunidad observaba en silencio, todavía conmocionada por lo ocurrido.
Las autoridades investigan los móviles del doble homicidio y buscan identificar a los responsables, mientras habitantes de Sevillano exigen mayor presencia institucional ante el temor de nuevos hechos violentos.
Pero en el corregimiento la investigación avanza a un ritmo distinto al del dolor. Porque mientras los expedientes apenas comienzan, las familias ya enfrentan una realidad irreversible: tuvieron que despedirse en plena calle, abrazando cuerpos que ya no podían responderles.
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