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Diosdado Cabello aparece rodeado de militares y asegura control total de Venezuela tras los ataques


El ministro de Interior y vicepresidente para la Seguridad Ciudadana aseguró que el Estado mantiene el control del país tras los ataques atribuidos a Estados Unidos. Rodeado de militares y con chaleco antibalas, pidió al pueblo no caer en el desespero y cerrar filas frente a lo que calificó como una agresión contra la República.

Con casco, chaleco antibalas y escoltado por militares fuertemente armados, Diosdado Cabello hizo su aparición pública en uno de los pronunciamientos más esperados por el chavismo. En medio de la crisis desatada tras los ataques de Estados Unidos contra Venezuela, el ministro del Poder Popular para Relaciones Interiores, Justicia y Paz y vicepresidente de Gobierno para la Seguridad Ciudadana salió a enviar un mensaje directo: “hay control y el orden se mantiene”.

La escena fue contundente. Cabello se mostró sereno, firme, consciente del peso político y simbólico de su figura en un momento de alta tensión. Su objetivo fue claro: transmitir calma a la población y reafirmar que las estructuras del Estado siguen operando pese a la ofensiva que atribuyó a fuerzas estadounidenses. 

“El ataque no tiene nada que ver con una revolución; es un ataque contra Venezuela, contra la República Bolivariana”, afirmó. Insistió en que tanto la fuerza militar como el pueblo están preparados “para cualquier situación” y advirtió que no se debe permitir que el miedo facilite los objetivos del enemigo.

Cabello hizo un llamado directo a no caer en el desespero ni en provocaciones. Pidió confianza en la “diligencia del poder político y militar” y en la capacidad de las instituciones para enfrentar el momento. “Mucha calma”, repitió, mientras señalaba que no es la primera vez que el país enfrenta una agresión de esta naturaleza.

En su discurso, calificó los ataques como “cobardes” y habló de un “enemigo invasor y terrorista”, al que —según dijo— no se le debe facilitar el camino con caos interno. Recordó que el pueblo venezolano ya ha enfrentado otras batallas y que, pese a los intentos, no ha sido derrotado.

El mensaje fue más que un pronunciamiento: fue una demostración de poder y cohesión. La imagen de Cabello armado, rodeado de uniformes y fusiles, buscó enviar una señal tanto hacia adentro como hacia afuera del país. Mientras persiste la incertidumbre política y militar, el chavismo apuesta por mostrar control, disciplina y capacidad de respuesta.

En un escenario marcado por la confrontación y la presión internacional, la aparición de Diosdado Cabello cerró filas dentro del oficialismo y reforzó el discurso de resistencia. Para el Gobierno, el mensaje es uno solo: el Estado lejos de ceder se mantendrá en pie de lucha. 


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