Desaparición de otro cobradiario enciende alarmas en Córdoba: tres trabajadores del mismo oficio ya fueron asesinados


Desapareció mientras trabajaba en su ruta entre Lorica y Chinú. Su caso ocurre días después del asesinato de tres cobradiarios en la región, una cadena de hechos violentos que tiene a familias y trabajadores viviendo bajo amenaza permanente.

Ferney Yánez salió a trabajar y no volvió. Desde la tarde del jueves 26 de febrero nadie sabe dónde está. Su teléfono se apagó, su ruta quedó inconclusa y su familia empezó una búsqueda marcada por un temor que ya tiene antecedentes: otros cobradiarios desaparecieron primero y terminaron muertos.

La última vez que fue visto eran cerca de las 6:00 de la tarde. Cumplía su jornada habitual, recorriendo sectores entre Lorica y Chinú, el mismo trayecto que había hecho decenas de veces sin imaginar que esta vez se convertiría en una desaparición que hoy mantiene en alerta a toda la región.

Vive en el barrio Seis de Enero y, según sus familiares, había avisado que su recorrido llevaba retrasos. Minutos después informó que no podría recoger a su pareja por compromisos laborales. Esa fue la última comunicación.

Desde entonces, silencio absoluto.

Al momento de desaparecer vestía camisa azul de manga larga, buzo negro y gorra. Su imagen circula ahora en redes sociales y grupos comunitarios, mientras familiares intentan adelantarse a un desenlace que ya golpeó a otros hogares.

Un patrón que aterra

La desaparición de Yánez ocurre en medio de un escenario que dejó de ser casualidad. En los últimos días fueron reportados cuatro cobradiarios desaparecidos en la región. Uno apareció con vida. Los otros tres fueron hallados asesinados.

El oficio, que durante años fue una alternativa económica para muchos trabajadores informales, se convirtió en una actividad marcada por amenazas, extorsiones y ataques directos.

Hoy quienes recorren barrios cobrando cuotas diarias trabajan con miedo. Cambian horarios, avisan cada movimiento y reducen recorridos. La rutina se transformó en riesgo constante.

Horas que pesan

Mientras pasan los días, la familia de Ferney Yánez vive pendiente de cualquier llamada. Cada información sin confirmar abre una esperanza breve que se desvanece rápido.

Las autoridades iniciaron labores de búsqueda, pero hasta ahora no hay pistas claras sobre su paradero ni versiones oficiales que expliquen qué ocurrió durante su recorrido.

En Lorica, vecinos y compañeros de trabajo siguen atentos a cualquier noticia. Saben que el tiempo es decisivo y que los casos recientes demostraron que las primeras horas suelen marcar la diferencia entre encontrar a alguien con vida o confirmar una tragedia.

Un llamado urgente

Sus familiares piden ayuda ciudadana para obtener información que permita ubicarlo. Insisten en que cualquier dato puede resultar clave para reconstruir sus últimos movimientos.

Mientras tanto, el miedo se instaló definitivamente entre los cobradiarios de la región. Cada salida a trabajar se convirtió en una apuesta incierta.

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Porque en esta zona, últimamente, quienes desaparecen cobrando de puerta en puerta no siempre regresan.


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