Córdoba en máxima alerta: anuncian tercer frente frío y el desastre amenaza con volverse eterno


El 80 % del departamento ya está bajo el agua y ahora se pronostican más lluvias y vientos fuertes. Las vías se rompen, los barrios se hunden y miles de familias sienten que la tragedia no tiene final.

Córdoba no ha terminado de contar los daños del primer diluvio y ya le anuncian otro golpe. Un tercer frente frío se asoma sobre el Caribe y, con él, más lluvias intensas que podrían convertir la emergencia actual en una catástrofe mayor. El departamento está herido: el 80 % de su territorio permanece inundado y la gente comienza a hablar de sobrevivir, no de recuperarse.

24 municipios están afectados. Más de 300 barrios convertidos en lagunas, 365 veredas incomunicadas, 144 corregimientos rodeados por agua sucia y lenta. Doce resguardos indígenas resisten como pueden. Las vías terciarias son ríos de barro, las carreteras nacionales se parten como galletas y más de 50 puentes muestran grietas que parecen sentencias. En Montería, al menos 13 barrios siguen con el agua hasta las ventanas.

Y mientras las familias intentan salvar colchones podridos y neveras flotando, el mar también se vuelve enemigo. La Dimar advirtió que un frente frío en el noreste del Caribe está levantando vientos y olas peligrosas. No es solo lluvia: es mar de leva, corrientes traicioneras y un riesgo real para pescadores y embarcaciones pequeñas.

El pronóstico es crudo. En el Caribe central se esperan vientos de 46 a 55 kilómetros por hora y olas que podrían llegar a 3,8 metros, murallas de agua golpeando costas ya debilitadas. En el Golfo de Urabá el oleaje subiría hasta 2,4 metros y en San Andrés y Providencia la navegación menor quedaría prácticamente sentenciada. Para Córdoba y Sucre, entre el 11 y el 12 de febrero, las olas oscilarían entre 2,7 y 3,3 metros.

Como si fuera poco, los modelos climáticos hablan de acumulados de lluvia entre 140 y 160 milímetros en las zonas más críticas. Es decir, lo que ya está bajo el agua podría quedar aún más profundo. Los expertos advierten un nuevo pico entre viernes y sábado, antesala del tercer frente frío del mes, que se extendería del 13 al 22 de febrero en el sur del Caribe y hasta el 21 en el resto del litoral.

El gobernador Erasmo Zuleta dijo que la situación es grave y puede empeorar. Pidió a la gente seguir las alertas oficiales y extremar precauciones, pero para miles de cordobeses el problema no es la prudencia, sino la impotencia. ¿Cómo cuidarse cuando la casa ya se perdió? ¿Cómo evacuar si no hay a dónde ir?

La emergencia ya no es solo de infraestructura. Es económica, social y humana. Comercios cerrados, cosechas arruinadas, animales muertos, niños durmiendo en albergues improvisados. Córdoba vive entre el agua estancada y el miedo a la próxima tormenta.

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Y ahora les dicen que viene otra. Que el cielo todavía no ha terminado de caer.


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