Continuidad sin pausa: Margarita Guerra inaugura su primer centro de salud y confirma que las obras en Magdalena no se detienen


La gobernadora puso en funcionamiento el nuevo Centro de Salud de Sabanas de El Piñón, una obra heredada de los gobiernos de Fuerza Ciudadana que beneficiará a más de 2.000 habitantes y ratifica que los proyectos del departamento siguen avanzando sin interrupciones.

En los municipios del Magdalena empieza a instalarse una certeza: con la llegada de Margarita Guerra a la Gobernación, las obras no se frenaron. Por el contrario, siguieron su curso. En pocos días de gestión, la mandataria ha dejado claro que no hubo improvisación ni ruptura. Lo prometido se está cumpliendo.

Guerra ha sido insistente en un mensaje que marca su estilo: no adjudicarse méritos que no le corresponden. Reconoce que los proyectos que hoy se entregan fueron concebidos y contratados durante los gobiernos de Carlos Caicedo y Rafael Martínez, y que su responsabilidad es clara y concreta: vigilar, exigir resultados y acelerar la culminación para que las comunidades reciban los beneficios cuanto antes.

Ese compromiso se materializó con la puesta en funcionamiento del nuevo Centro de Salud del corregimiento de Sabanas de El Piñón, una infraestructura largamente esperada por una población que supera las 2.000 personas y que, hasta ahora, debía desplazarse a la cabecera municipal para recibir atención médica básica.


El centro fue cedido por la Gobernación del Magdalena al hospital San Pedro de El Piñón y cuenta con servicios de consulta médica general, odontología con dos unidades, enfermería, vacunación con cadena de frío, laboratorio clínico y toma de muestras, sala ERA para enfermedades respiratorias agudas, procedimientos menores, esterilización, áreas de espera y apoyo administrativo. En la práctica, significa atención oportuna sin recorrer kilómetros.

El impacto no es menor. Según datos oficiales, las familias de Sabanas dejarán de gastar más de 435 millones de pesos al año en transporte y hospedaje para acceder a servicios de salud. Un alivio económico directo para un corregimiento históricamente relegado en la red asistencial.

“Estamos aquí para hacer cumplimiento y puesta en funcionamiento del tsunami de obras que anunció el exgobernador Rafael Martínez, y que cabalmente iremos entregando para beneficiar cada día a más y más magdalenenses”, afirmó Guerra durante el acto de inauguración, dejando claro que su gobierno se mueve bajo la lógica de la continuidad y no del borrón y cuenta nueva.

Este centro de salud se suma a otros siete que quedaron en construcción durante el mandato de Carlos Caicedo y que han venido siendo entregados progresivamente, en medio de un proceso de empalme que, hasta ahora, no ha generado traumatismos visibles en la ejecución.
La mandataria también anunció una solución práctica para destrabar el inicio de operaciones: la Gobernación asumirá la compra del contador eléctrico faltante, mientras el hospital se compromete a formalizar un acuerdo de pago con la empresa Aire por la deuda existente. Con ese paso, el centro médico quedará listo para recibir a sus primeros pacientes en cuestión de días.

Sin discursos grandilocuentes ni anuncios rimbombantes, la escena en Sabanas de El Piñón dejó un mensaje político claro: en el Magdalena, las obras siguen andando y la prioridad, al menos en estos primeros pasos, es convertir proyectos en realidades.


¿Quieres pautar

con nosotros?