Con inteligencia artificial y drones, la carrera quinta se blindará de la delincuencia


Cámaras, drones y un sistema de inteligencia artificial entran en operación para frenar robos y extorsiones en el principal corredor comercial de Santa Marta, donde comerciantes llevaban años trabajando bajo el azote de los bandidos.

La Carrera Quinta dejó de confiar solo en patrullas y rondas policiales. Ahora será vigilada por inteligencia artificial, drones y un sistema tecnológico diseñado para detectar delincuentes antes de que actúen.

El principal corredor comercial de Santa Marta se blinda tras años de denuncias por hurtos, intimidaciones y hechos delictivos que golpearon la confianza de comerciantes y visitantes. La respuesta llegó en forma de tecnología: un plan de vigilancia digital que busca anticiparse al crimen y reaccionar en segundos ante cualquier amenaza.

La apuesta es clara: convertir una zona marcada por la preocupación en un espacio monitoreado permanentemente.

Tecnología contra el delito

El proyecto, impulsado por la Asociación de Empresarios del sector, introduce un modelo de seguridad basado en monitoreo inteligente y vigilancia aérea continua.

En el centro del sistema está “MARTA”, una plataforma de inteligencia artificial capaz de identificar comportamientos sospechosos en tiempo real. El software analizará movimientos, patrones y situaciones irregulares para emitir alertas automáticas dirigidas a organismos como el GAULA y el CTI.

La intención es romper el principal problema de la seguridad urbana: llegar tarde.

Con este sistema, las autoridades podrán intervenir incluso antes de que un delito se concrete.

Cuarenta ojos sobre la Quinta

El blindaje incluye la instalación de cuarenta cámaras de alta tecnología ubicadas estratégicamente para cubrir puntos críticos del corredor comercial. Ningún tramo quedará fuera del monitoreo permanente.

A esto se suman drones equipados con tecnología avanzada que recorrerán la zona desde el aire, ampliando el campo de vigilancia y permitiendo observar movimientos que desde tierra pasarían desapercibidos.

El mensaje es directo: la Carrera Quinta estará observada las 24 horas.

Recuperar la confianza perdida

Durante años, comerciantes denunciaron que la inseguridad alejaba clientes y debilitaba la actividad económica. Robos rápidos, intimidaciones y la sensación constante de riesgo terminaron afectando uno de los espacios más tradicionales del comercio samario.

El nuevo sistema busca cambiar esa percepción.

La estrategia no solo pretende reducir delitos, sino devolver la tranquilidad a quienes trabajan y transitan diariamente por el sector, considerado uno de los puntos económicos más importantes de la ciudad.

El despliegue tecnológico convierte a la Carrera Quinta en un laboratorio urbano de seguridad en Santa Marta. La apuesta combina vigilancia humana y análisis digital con la expectativa de que la tecnología logre lo que durante años no fue suficiente: disuadir al delincuente antes de que ataque.

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Ahora, en lugar de reaccionar después del delito, la ciudad intenta adelantarse a él.


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