
Carros bomba abandonados: así intentaron frenar al Ejército en la cacería del ‘Bendito Menor’
Los vehículos, abandonados estratégicamente, habrían sido preparados como una trampa para militares y civiles durante la retirada del comando armado.
La ofensiva contra la estructura ilegal liderada por Nain Pérez Toncel dejó al descubierto un escenario que elevó al máximo el nivel de alerta en la Sierra Nevada de Santa Marta. En medio de su huida, el jefe del llamado Comando Menor y su anillo de seguridad habrían optado por dejar atrás explosivos listos para matar.
El Ejército confirmó que, durante operaciones de control y persecución en zona rural del municipio de Dibulla, fueron ubicadas dos camionetas repletas de material explosivo. Los vehículos estaban abandonados en puntos estratégicos del terreno, lo que llevó a las autoridades a concluir que se trataba de una trampa diseñada para afectar a las tropas que avanzaban tras el grupo armado.
Una retirada con explosivos
La información oficial señala que las camionetas habrían sido acondicionadas por integrantes del frente ‘Javier Cáceres’, estructura perteneciente a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, organización que mantiene presencia armada en corredores estratégicos de la Sierra.

Según el reporte militar, los explosivos fueron instalados con la intención de provocar una detonación al paso de los soldados que transitaran por la zona, aumentando el riesgo en un territorio ya golpeado por la violencia y el control ilegal.
Riesgo para soldados y comunidades
El hallazgo encendió las alarmas de inmediato. Las autoridades advirtieron que la carga explosiva representaba una amenaza directa no solo para la Fuerza Pública, sino también para las comunidades rurales cercanas, acostumbradas a convivir con operaciones armadas y desplazamientos forzados.
Ante el peligro, el Ejército desplegó su grupo especializado en Explosivos y Demoliciones. El procedimiento se ejecutó el jueves 15 de enero y consistió en la destrucción controlada de los vehículos en el mismo lugar donde fueron encontrados, evitando así una posible detonación accidental o el uso posterior del material con fines terroristas.

Desde la Primera División del Ejército, se informó que la neutralización de los explosivos hace parte de una ofensiva sostenida para debilitar las capacidades criminales de esta estructura armada, que continúa moviéndose por zonas de difícil acceso en la Sierra Nevada de Santa Marta.
Mientras alias Bendito Menor sigue en fuga, las operaciones militares se mantienen activas en La Guajira y Magdalena. El mensaje de las autoridades es claro: la persecución no se detendrá.
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