‘Camilo’ y ‘Manuel’, los rostros del miedo en fincas de la Zona Bananera que se enfrentaron a bala con el Ejército y terminaron heridos y capturados


Ambos señalados integrantes del Clan del Golfo, fueron capturados tras un enfrentamiento armado con el Ejército en Guamachito. Exigían hasta 80 millones de pesos a fincas bananeras a cambio de no atentar contra cultivos y trabajadores. Su captura da un respiro momentáneo a un sector que sigue bajo amenaza.

Llegaban en moto, armados y sin rodeos. Preguntaban por el dueño, fijaban una cifra y dejaban una fecha. No era una negociación: era una orden. Así operaban alias Camilo y Manuel, los dos hombres que durante meses se convirtieron en el rostro del miedo en las fincas de la Zona Bananera.

Las exigencias eran claras y brutales: hasta 80 millones de pesos por finca para “garantizar” que no habría atentados contra los cultivos ni contra los trabajadores. Quien no pagara, asumía las consecuencias. Los propietarios, acorralados, terminaron pagando para evitar pérdidas mayores o una tragedia anunciada.

Alias Camilo no necesitaba levantar la voz. Su historial hablaba por él. Según las autoridades, llevaba ocho años al servicio del Clan del Golfo, señalado como sicario activo en el Magdalena. Siempre portaba un revólver en la pretina del pantalón, visible, como advertencia permanente. Su sola presencia bastaba para imponer silencio.

El operativo que terminó en enfrentamiento

Las intimidaciones no pasaron desapercibidas para la Fuerza Pública. A través de labores de inteligencia, el Gaula Militar Magdalena y el Gaula de la Policía siguieron sus movimientos, documentaron los cobros y cerraron el cerco. El operativo se activó en el corregimiento de Guamachito, justo después de que los extorsionistas cobraran una de las cuotas.

Cuando los uniformados los interceptaron, no hubo intención de entregarse. Alias Camilo y Manuel respondieron al requerimiento a tiros, desatando un intercambio de disparos que estremeció la zona rural. El enfrentamiento fue breve pero intenso. Ambos resultaron heridos.

Pese a tenerlos a su merced, las tropas no ejecutaron. Siguiendo los protocolos que rigen a la Fuerza Pública, los militares les prestaron primeros auxilios en el lugar, los estabilizaron y los trasladaron bajo custodia a un centro médico. Allí quedaron formalmente capturados.

En el procedimiento fue incautado un revólver, arma que presuntamente usaban para materializar las amenazas. Los dos hombres deberán responder ante la justicia por extorsión y porte ilegal de armas, mientras avanzan las investigaciones por otros hechos violentos que se les atribuyen.

Sin embargo, en las fincas bananeras la sensación es ambigua. La captura trae alivio, pero no tranquilidad. Las víctimas lo dicen sin rodeos: esta es apenas una tregua temporal. Temen que en cuestión de días otros integrantes del Clan del Golfo ocupen el lugar de Camilo y Manuel y retomen el mismo libreto de amenazas, plazos y cobros.

Lea aquí: Niño de 1 año mordió cable que estaba conectado y murió tras recibir una fuerte descarga

Por ahora, el terror tiene dos nombres menos en la lista. Pero en la Zona Bananera, el miedo sigue esperando turno.


¿Quieres pautar

con nosotros?