
Asesinan en Ocaña a Oliver Sánchez, el líder que ayudaba a personas en condición de calle
El activista de 34 años fue atacado a tiros cuando se movilizaba en motocicleta por la avenida Circunvalar. Otro ciudadano quedó gravemente herido. Organizaciones sociales piden esclarecer el crimen de quien dedicaba su trabajo a atender a poblaciones vulnerables del Catatumbo.
A Oliver Sánchez lo mataron a tiros mientras se movilizaba en una motocicleta por Ocaña. Tenía 34 años y dedicaba su labor comunitaria a ayudar a personas en condición de calle y a gestionar atención para ciudadanos con necesidades de salud mental. El ataque terminó con su vida y dejó a otro hombre gravemente herido.
El homicidio ocurrió en la avenida Circunvalar, cerca del sector de las fotomultas. Allí, los disparos alcanzaron al activista y a Jesús David Toro Garay, de 29 años, quien fue trasladado de urgencia al hospital Emiro Quintero Cañizares. Su estado de salud permanece bajo pronóstico reservado.
Las circunstancias de la agresión son materia de investigación. Los organismos judiciales trabajan en la recolección de pruebas para establecer quiénes dispararon y qué motivó el crimen, mientras organizaciones sociales reclaman una respuesta pronta de las autoridades.
Una vida dedicada a quienes necesitaban ayuda
Sánchez adelantaba su trabajo desde la Fundación Amor y Paz por el Catatumbo. Su labor incluía el acompañamiento de personas en situación de calle, la gestión de apoyo para quienes requerían atención en salud mental y la asistencia a niños y jóvenes vulnerables de Ocaña.
Su actividad comunitaria lo había convertido en un reconocido activista en el territorio. El trabajo consistía en atender necesidades de personas que, por sus condiciones de vida, requerían apoyo y acompañamiento. Esa era la tarea que desarrollaba y que quedó interrumpida con su asesinato.
Su muerte golpea también a la organización desde la que prestaba esa asistencia. Detrás del nombre de la víctima hay una labor social que alcanzaba a distintas poblaciones del Catatumbo y que hoy queda marcada por un crimen todavía sin esclarecer.
No había reportado amenazas
Carmen García, presidenta de la Asociación Madres del Catatumbo por la Paz, pidió celeridad en las investigaciones para identificar a los responsables. También aclaró que Sánchez no había reportado intimidaciones ni amenazas previas.
Ese dato forma parte de la información conocida sobre el caso, pero el móvil del homicidio sigue sin establecerse. Corresponde a los investigadores determinar si el ataque tuvo relación con su actividad comunitaria o con otras circunstancias.
La exigencia de las organizaciones es que las autoridades esclarezcan lo ocurrido y den con los autores. Entretanto, Jesús David Toro Garay permanece hospitalizado por las lesiones que sufrió durante la misma agresión.
Un crimen que vuelve a encender las alertas
Diversas organizaciones de Norte de Santander hicieron un llamado ante el riesgo que enfrentan los defensores comunitarios y de derechos humanos en el departamento. El asesinato de Sánchez vuelve a poner esa preocupación sobre la mesa y aumenta las exigencias de protección para quienes trabajan con poblaciones vulnerables.
En Ocaña, el caso deja a un líder social muerto y a otro ciudadano luchando por recuperarse. La investigación deberá responder quién atacó a Oliver Sánchez y por qué acabaron con la vida de un hombre cuya labor era conseguir ayuda para otros.
PAUTE
AQUÍ
420 px x 450 px
INFO AQUÍ
