Alias “Pantera” y su cómplice fueron capturados cuando cobraban 320 millones a comerciante en Santa Marta


Los dos presuntos integrantes de las Autodefensas Conquistadores de la Sierra fueron capturados en flagrancia por el GAULA cuando pretendían recibir una millonaria extorsión a un comerciante del sector aluminio. El caso evidencia la presión criminal que enfrentan los negocios en la ciudad.

El negocio era su sustento. Fabricaba puertas, ventanas y estructuras en aluminio. De ahí salía el dinero para sostener su vida. Pero también se convirtió en su condena.

Durante semanas, hombres armados llegaron hasta su entorno. A exigirle 320 millones de pesos para poder seguir trabajando.

La cifra no era negociable. Solo una condición: pagar o atenerse a las consecuencias.

El comerciante no tenía cómo responder a esa presión. La extorsión lo dejó sin salida. Fue entonces cuando tomó una decisión que muchos no logran dar: denunciar.

El operativo silencioso

Con la denuncia en mano, el Grupo GAULA activó un seguimiento discreto. La operación se movió sin ruido, esperando el momento exacto.

Ese momento llegó cuando los presuntos extorsionistas se dispusieron a cobrar.

Según la Policía Metropolitana, los hombres llegaron en motocicleta, como lo habían hecho antes. Iban por el dinero. Creían que el miedo ya había hecho su trabajo.

Pero esta vez no estaban solos.

Agentes del GAULA irrumpieron en la escena y los capturaron en flagrancia.

Quiénes eran

Los detenidos fueron identificados como Jorge Vizcaíno, alias “Pantera”, y Andrés Molina.

De acuerdo con las autoridades, ambos serían integrantes de las Autodefensas Conquistadores de la Sierra (ACS) y cumplían un rol clave: dinamizar el cobro de extorsiones al sector comercial.

Eran, en la práctica, los encargados de ponerle precio al miedo.

Durante el procedimiento fueron incautadas dos motocicletas y tres celulares, elementos que ahora hacen parte de la investigación.

Un negocio bajo amenaza

El caso no es aislado. Refleja una realidad que golpea al comercio de Santa Marta.

Las extorsiones se han convertido en una carga constante para pequeños y medianos empresarios. Muchos pagan en silencio. Otros cierran. Algunos denuncian.

En este caso, la denuncia permitió frenar el cobro. Pero el problema sigue latente.

El comandante de la Policía Metropolitana, coronel Jaime Hernán Ríos Puerto, reiteró el llamado a denunciar a través de la línea 165 del GAULA, asegurando reserva absoluta.

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El comerciante no pagó. Esa decisión permitió la captura.


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