
Al borde de la muerte en la Sierra: rescatan a estadounidense tras 20 horas de angustia a 10 mil pies de altura
El extranjero fue evacuado tras permanecer atrapado a más de 10 mil pies de altura con fallas pulmonares y deshidratación severa. El rescate, que tomó casi 20 horas, movilizó a autoridades nacionales, fuerzas militares, personal médico y comunidades indígenas en una operación contrarreloj liderada desde el Magdalena para evitar una tragedia internacional.
A más de 3.000 metros sobre el nivel del mar, en la parte alta de la Sierra Nevada de Santa Marta, el ciudadano estadounidense Clark Andrews Shimeall apenas resistía. Las dificultades pulmonares provocadas por la altura y una severa deshidratación lo habían dejado sin fuerzas mientras la montaña, implacable, complicaba cualquier intento de rescate.
Durante casi 20 horas, la operación para sacarlo con vida se convirtió en una carrera contra el clima, la geografía y el deterioro físico del extranjero.
El operativo terminó con éxito, pero no fue sencillo.
El descenso que definía la vida
El primer reto era bajarlo de los 10 mil pies de altura donde permanecía atrapado. Helicópteros no podían aproximarse con facilidad y cualquier error podía resultar fatal.
Fueron las comunidades indígenas de la Sierra Nevada quienes hicieron posible lo que parecía imposible. Ellos acompañaron el descenso del ciudadano hasta un punto seguro que permitiera ejecutar la maniobra aérea sin poner en riesgo a la tripulación ni al paciente.

Cada paso significaba exposición al agotamiento y a la falta de oxígeno.
Una vez alcanzado el punto de extracción, un helicóptero de la Fuerza Aeroespacial Colombiana logró evacuarlo hacia Nabusimake, donde recibió la primera atención médica de emergencia para estabilizar sus signos vitales.
Un traslado médico en cadena
El rescate apenas era el comienzo.
Tras la atención primaria, el ciudadano estadounidense fue trasladado al Batallón Córdoba y posteriormente movilizado en ambulancia hacia el Hospital Universitario Julio Méndez Barreneche, en Santa Marta, donde ya lo esperaba un equipo médico de tercer nivel.
En el centro asistencial se habilitó una cama en la Unidad de Cuidados Intensivos y un grupo especializado asumió su tratamiento integral ante la complejidad de su estado clínico.
Las autoridades confirmaron que el paciente llegó con compromiso respiratorio y un cuadro severo de deshidratación, condiciones que, de prolongarse en altura, pudieron haber terminado en un desenlace fatal.
Un operativo coordinado minuto a minuto
Detrás del rescate hubo una coordinación institucional pocas veces vista en el departamento.
La gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, activó desde el primer momento el Centro Regulador de Urgencias y Emergencias (CRUE) y lideró la articulación desde el Puesto de Mando Unificado, donde se definieron las decisiones médicas y logísticas necesarias para ejecutar la operación.
El caso involucró al Ministerio de Salud, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo, el Ejército Nacional, la Fuerza Aeroespacial Colombiana, la Embajada de Estados Unidos y autoridades territoriales, además del acompañamiento permanente a la familia del ciudadano rescatado, a quienes se les informó el avance del operativo minuto a minuto.
Las condiciones climáticas y la complejidad del terreno obligaron a ajustar constantemente la estrategia, prolongando una misión que se extendió por casi un día completo.
Según destacó la secretaria de Ambiente del Magdalena, Vanessa Cárdenas, quien recibió al paciente tras su llegada, la operación demuestra que la articulación institucional oportuna puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Esta vez, la montaña no cobró otra víctima.
Después de casi 20 horas de tensión, coordinación internacional y esfuerzo humano, el extranjero que agonizaba entre las montañas fue sacado con vida.
Y en la Sierra Nevada, donde muchas veces el rescate llega tarde, esta vez el reloj no ganó.
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