Abelardo la Espriella mostró los dientes: llenó el Movistar Arena y confirmó que va por la presidencia


El abogado llenó el Movistar Arena con más de 15 mil seguidores y se presentó como un candidato capaz de enfrentar a la izquierda. Con discursos, luces y arengas, “el Tigre” mostró que su proyecto político ya dejó de ser una provocación mediática para convertirse en una fuerza real de cara a las elecciones presidenciales de 2026.

Abelardo de la Espriella lo había anunciado: “Vamos por la libertad de Colombia”. Muchos no lo tomaron en serio, otros lo vieron como un acto de ego o una jugada publicitaria. Pero este lunes festivo, 3 de noviembre, el abogado demostró que su rugido no era simbólico. Llenó el Movistar Arena de Bogotá con más de 15.000 personas, y con eso, hizo que buena parte del país político volteara a mirarlo.

Desde temprano, seguidores con camisetas y gorras con la figura del tigre comenzaron a copar los alrededores del coliseo de la carrera 30. Jóvenes, empresarios, amas de casa y militantes de la derecha se unieron bajo una consigna: “Colombia no se rinde”. Adentro, las luces, las banderas y el sonido de miles de celulares encendidos convirtieron el escenario en un espectáculo político sin precedentes en los últimos años.

Los compromisos del tigre 

Cuando Abelardo subió a la tarima, el rugido fue ensordecedor. Con tono encendido y frases cortantes, habló de “recuperar el orden”, “defender la libertad” y “ponerle fin al desgobierno”. 

No mencionó directamente al presidente Gustavo Petro, pero las referencias fueron claras. “Colombia no puede seguir en manos de quienes destruyen la familia y la economía”, lanzó, mientras la multitud lo ovacionaba.

Entre los asistentes, se mezclaban figuras conocidas como Daniel Habif. La exfiscal Viviane Morales, el excandidato Enrique Gómez, la activista Lina Garrido y reconocidos humoristas como ‘Alerta’, ‘Barbarita’ y ‘Piter Albeiro’ se hicieron presentes en el acto. Desde el exterior, el analista argentino Agustín Laje y la congresista republicana Elvira Salazar enviaron mensajes de respaldo.

El mitin fue, más que una presentación política, una demostración de fuerza. Los cánticos, las pancartas y los discursos construyeron una narrativa de resistencia frente al actual Gobierno y un llamado a reorganizar la derecha colombiana alrededor de una figura que, hasta hace poco, era vista como polémica más que como opción real.

Una opción real 

Los estrategas políticos ya tomaron nota. Lo que parecía una aventura personal se transformó en un fenómeno de masas. En redes sociales, los videos del evento circularon con rapidez, y las imágenes del coliseo repleto se convirtieron en el símbolo de una candidatura que empieza a inquietar a la izquierda y a dividir a la derecha.

Abelardo de la Espriella, el abogado que durante años protagonizó titulares por sus controversias, hoy busca protagonizarlos por su capacidad de convocatoria. El “Tigre” ya no solo ruge en los medios: lo hace frente a multitudes. Y en un país en el que la política se mueve entre el descontento y el espectáculo, su figura emerge como la de un contendiente que promete pelea.

El camino a la Casa de Nariño apenas comienza, pero De la Espriella ya demostró que no piensa pasar desapercibido.


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