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“Me quieren hacer pasar por loca y a mí me duele”: joven de 18 años murió tras ir a tres hospitales y que le dijeran que no tenía nada


Valentina Zurita sufrió fuertes dolores en el pecho durante cuatro días y, según el relato de su familia, en varias consultas atribuyeron sus síntomas a la ansiedad. La joven argentina falleció el 15 de octubre por una cetoacidosis diabética y ahora sus familiares piden que se investigue si hubo negligencia médica.

La muerte de Valentina Zurita, una joven argentina de 18 años, ha causado conmoción y desatado cuestionamientos sobre la atención médica que recibió antes de fallecer en Buenos Aires. Durante cuatro días, la joven acudió a diferentes centros de salud por un intenso dolor en el pecho, pero, según la denuncia de sus familiares, sus síntomas fueron atribuidos a problemas de ansiedad.

El desenlace ocurrió el jueves 15 de octubre de 2026, cuando Valentina sufrió una grave descompensación y fue trasladada de urgencia al Hospital Rivadavia. Allí le detectaron una cetoacidosis diabética, una complicación potencialmente mortal asociada a la diabetes, enfermedad que su familia aseguró desconocer que padecía. Pese a los esfuerzos médicos, la joven falleció ese mismo día.

Cuatro días de dolor y visitas a centros médicos

De acuerdo con el relato de sus padres, las molestias comenzaron el lunes 12 de octubre. Valentina fue llevada inicialmente al Hospital Fernández, donde, según la versión familiar, relacionaron el dolor con la ansiedad y la depresión.

Ante la persistencia de los síntomas, la familia buscó atención en otros centros médicos, entre ellos el Sanatorio Güemes. El padre de la joven afirmó que allí también le atribuyeron el malestar a episodios de ansiedad y le recetaron clonazepam.

La situación continuó durante los días siguientes. Según el testimonio de sus familiares, Valentina seguía experimentando un dolor intenso y no lograba obtener una explicación que permitiera aliviarlo.

“Me quieren hacer pasar por loca y a mí me duele”

Una de las frases que más ha impactado tras conocerse el caso fue la que Valentina habría pronunciado en medio de su desesperación, cuando sentía que no estaban tomando en serio su dolor.

“Me quieren hacer pasar por loca y a mí me duele”, les habría dicho a sus familiares, según el relato de su padre.

La frase se convirtió en uno de los elementos más conmovedores de la denuncia familiar, que cuestiona la manera en que fueron interpretados los síntomas de la joven durante las consultas previas a su muerte.

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La descompensación que terminó en tragedia

El jueves 15 de octubre, Valentina presentó un deterioro grave de su estado de salud. Según los reportes conocidos, sufrió palidez y convulsiones, por lo que fue trasladada de urgencia al Hospital Rivadavia.

En ese centro médico le diagnosticaron una cetoacidosis diabética, una complicación grave que ocurre cuando la falta de insulina provoca la acumulación de sustancias llamadas cuerpos cetónicos y aumenta la acidez de la sangre. Puede aparecer incluso como primera manifestación de una diabetes que todavía no ha sido diagnosticada.

La joven sufrió varios paros cardiorrespiratorios y falleció esa misma tarde. Su muerte dejó a la familia buscando respuestas sobre por qué no se identificó antes la enfermedad que provocó la descompensación.

La familia pide que se investigue una posible negligencia

Tras el fallecimiento, los familiares de Valentina denunciaron presuntas irregularidades en la atención médica. La causa quedó registrada inicialmente como “averiguación causal de muerte”, mientras que el abogado de la familia anunció que solicitaría la exhumación del cuerpo para realizar una nueva autopsia independiente.

Los centros médicos involucrados y las autoridades sanitarias revisan lo ocurrido. Por ahora, las acusaciones de negligencia forman parte del reclamo de la familia y será la investigación la que deberá establecer si existieron errores u omisiones en la atención.

El caso ha generado indignación y reabierto el debate sobre la importancia de escuchar a los pacientes y evaluar adecuadamente síntomas persistentes, especialmente cuando el dolor continúa pese a las primeras consultas médicas.


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