Pinedo se montó en buseta para enviar mensaje de tranquilidad a la ciudad: “cuatro bandiditos no nos van a traumatizar”


En medio de la reactivación progresiva de la ciudad después de dos días de parálisis por las amenazas de las ACSN, el alcalde recorrió Santa Marta en transporte público, acompañado por las autoridades, y pidió a los ciudadanos recuperar sus actividades. También hizo un llamado nacional para evitar que el miedo golpee aún más al turismo.

Carlos Pinedo se subió este jueves a una buseta de servicio público y recorrió varios sectores de Santa Marta. No fue un desplazamiento protocolario. Después de dos días en los que el miedo sacó los buses de las calles, bajó las persianas del comercio y dejó sectores enteros prácticamente vacíos, el alcalde decidió utilizar uno de los sectores más golpeados por la crisis para enviar un mensaje: la ciudad tiene que volver a moverse.

Desde las primeras horas de la mañana, el mandatario llegó hasta las centrales de despacho para verificar personalmente la reactivación progresiva de las rutas. Luego abordó uno de los vehículos y realizó parte del recorrido acompañado por las autoridades.

“Mi gente, hoy desde muy temprano estamos acompañando la reactivación progresiva del transporte público en Santa Marta. No están solos, toda la Fuerza Pública con más de 1.100 hombres y la institucionalidad están rodeando a nuestros transportadores y a todos los samarios”, manifestó Pinedo.

La escena contrastó con las imágenes que Santa Marta había dejado durante las jornadas anteriores: calles desocupadas, negocios cerrados y transporte prácticamente paralizado por las intimidaciones de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), conocidas también como ‘Los Pachencas’.

El alcalde salió a comprobar cómo estaba la ciudad

Pinedo quería revisar directamente si las condiciones permitían que conductores y pasajeros regresaran a las calles. Por eso recorrió parte de la ciudad dentro de una buseta y conversó con trabajadores del transporte.

El servicio comenzó a restablecerse gradualmente durante la mañana bajo un amplio dispositivo de seguridad. Policías, militares y unidades motorizadas fueron desplegados en avenidas, barrios, sectores comerciales y puntos considerados estratégicos.

La apuesta de la Alcaldía es que la presencia institucional reduzca el temor que todavía persiste entre los ciudadanos.

Porque Santa Marta comenzó a abrir, pero todavía tiene miedo.

Una cantidad considerable de establecimientos permanecía cerrada durante las primeras horas de este jueves y las calles registraban menos movimiento del habitual. Las instituciones educativas oficiales también recibieron instrucciones de retomar las clases presenciales, aunque la asistencia de estudiantes fue reducida.

El nuevo mensaje difundido a nombre de las ACSN, en el que la organización asegura que el paro se mantendrá hasta las 7:00 de la mañana del viernes, aumentó nuevamente la incertidumbre.

Frente a ese escenario, Pinedo insiste en que las autoridades permanecerán desplegadas.

“No están solos”

Para el mandatario, recuperar el transporte público tiene una importancia que supera el funcionamiento de las busetas. Su regreso permite que trabajadores puedan llegar a sus empleos, que el comercio reciba clientes y que los ciudadanos recuperen paulatinamente sus actividades.

Por eso su mensaje durante el recorrido estuvo dirigido especialmente a los conductores y usuarios que decidieron salir.

No están solos”, repitió.

El alcalde aseguró que más de 1.100 integrantes de la Fuerza Pública participan del dispositivo desplegado para garantizar la seguridad y acompañar la reactivación.

Durante el miércoles, además, Santa Marta no registró nuevos hechos violentos relacionados con el paro. Los controles, requisas y patrullajes se extendieron hasta la noche y continuaron durante la madrugada de este jueves.

Helicópteros sobrevuelan diferentes sectores mientras patrullas motorizadas y militares recorren las calles. El propósito es evitar que vuelvan a presentarse intimidaciones contra comerciantes y transportadores.

El otro temor: que los turistas dejen de venir

Pero la preocupación de Pinedo ya no está concentrada únicamente en conseguir que los samarios regresen a las calles.

Hay otro problema que comienza a inquietar seriamente a la ciudad: la imagen que dejaron estos días de violencia y parálisis en uno de los principales destinos turísticos de Colombia.

Cotelco, Acodres y la Cámara de Comercio han advertido sobre las consecuencias económicas inmediatas y el impacto que la situación de seguridad puede tener sobre las decisiones de quienes tienen previsto visitar Santa Marta.

Por eso Pinedo aprovechó su recorrido para hablarle directamente al país.

“Esté tranquilo todo el país, visítenos. Santa Marta es una de las mejores ciudades del mundo, visítenos que nosotros le estamos brindando todas las garantías de seguridad”, expresó.

El mandatario reconoce que las imágenes conocidas durante los últimos días pueden generar dudas entre quienes tienen reservas, planean vacaciones o están considerando viajar a la capital del Magdalena.

Su mensaje busca evitar que el miedo permanezca incluso después de superada la crisis.

Santa Marta es de todos, es de todo Colombia, es de todo el mundo. Es una ciudad que amamos y queremos”, señaló.

“Cuatro bandiditos no nos van a traumatizar el turismo”

Pinedo fue especialmente enfático al referirse al daño que las intimidaciones pueden provocar sobre el turismo y la inversión.

El alcalde destacó el crecimiento inmobiliario que atraviesa la ciudad y aseguró que existen proyectos comercializados tanto en Colombia como en el exterior.

Santa Marta está de moda y cuatro bandiditos no son los que nos van a traumatizar ese turismo importante que tenemos permanentemente, nacional y extranjero”, manifestó.

Más allá de la contundencia de sus palabras, detrás del mensaje existe una preocupación económica.

El turismo sostiene miles de empleos en hoteles, restaurantes, agencias, transporte, comercio y actividades asociadas. Una caída en las reservas durante las próximas semanas extendería las consecuencias del paro mucho después de que terminen las amenazas.

“Nosotros estamos brindando todas las garantías para nuestros visitantes, para nuestros visitantes nacionales, para los visitantes extranjeros. No dejen de venir a Santa Marta”, insistió Pinedo.

Una buseta como mensaje de normalidad

Mientras el alcalde recorría la ciudad, la gobernadora Margarita Guerra hacía lo propio en el Mercado Público, donde acompañó a comerciantes y reiteró que Policía y Ejército permanecerán desplegados para garantizar el funcionamiento de los negocios.

Es la estrategia que las autoridades decidieron aplicar este jueves: ocupar las calles, acompañar personalmente a los sectores afectados y demostrar presencia institucional.

Pinedo escogió hacerlo desde una buseta.

El vehículo avanzó por una Santa Marta que todavía muestra las heridas de dos jornadas de parálisis. Encontró establecimientos abiertos, otros con las rejas abajo y ciudadanos que comenzaron a salir mientras otros prefirieron esperar.

La ciudad todavía no recupera completamente su movimiento. El miedo permanece y la amenaza anunciada por las ACSN tiene como límite las 7:00 de la mañana del viernes.

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Pero Pinedo decidió anticiparse a esa hora.

Se montó en el transporte público, recorrió las calles y desde allí lanzó dos mensajes: a los samarios, que intenten recuperar su cotidianidad bajo el acompañamiento de las autoridades; y al resto del país, que Santa Marta sigue esperando a sus visitantes.

No dejen de venir a Santa Marta”, repitió.

Ahora el desafío de las autoridades será conseguir que esa tranquilidad que intentaron transmitir desde una buseta también se sienta en las calles.


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