
Margarita Guerra acompañó la reapertura gradual del Mercado Público con Policía y Ejército: “retomen sus actividades con tranquilidad”
Por segundo día consecutivo, la gobernadora del Magdalena llegó desde temprano al Mercado Público de Santa Marta y recorrió establecimientos junto con su gabinete. Ejército, Policía y Gaula acompañaron la reapertura de negocios en medio del temor que todavía persiste por las amenazas de las ACSN.
Margarita Guerra volvió a amanecer este jueves en el Mercado Público de Santa Marta. Mientras una parte considerable del comercio todavía mantenía las rejas abajo por temor a las amenazas de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), la gobernadora del Magdalena llegó acompañada por Ejército, Policía y Gaula para intentar recuperar uno de los sectores económicos más importantes de la ciudad.
Era el segundo día consecutivo que la mandataria trasladaba buena parte de su agenda hasta esta zona. Esta vez, el propósito fue el de caminar entre los establecimientos, hablar directamente con sus propietarios y garantizarles que la Fuerza Pública permanecerá allí para que puedan volver a trabajar.
La gobernadora estuvo acompañada por tropas de la Segunda Brigada del Ejército Nacional, unidades de la Policía Metropolitana de Santa Marta y hombres del Gaula, estos últimos desplegados especialmente para atender cualquier denuncia relacionada con amenazas o extorsiones.
“No podemos seguir cediendo ante el miedo y las intimidaciones. Entiendo perfectamente que hay preocupaciones e incertidumbre. Pero una vez más le digo al comercio que aquí tienen a su institución y aquí vamos a seguir acompañándolos para que puedan trabajar con normalidad”, expresó Guerra.
Local por local para intentar recuperar la confianza
El Mercado Público fue uno de los lugares donde más se sintió la parálisis que atravesó Santa Marta durante las jornadas anteriores.
La actividad disminuyó drásticamente después de las intimidaciones atribuidas a las ACSN contra comerciantes y transportadores. Locales cerrados, pocos compradores y calles prácticamente vacías reemplazaron el movimiento habitual de una zona a la que diariamente llegan productos, vendedores y compradores de diferentes sectores de Santa Marta y municipios cercanos.

Este jueves el panorama comenzó lentamente a cambiar.
Desde las primeras horas algunos comerciantes abrieron nuevamente sus puertas y los ciudadanos empezaron a regresar. Sin embargo, la recuperación todavía es parcial. Otros propietarios decidieron esperar ante el temor de posibles represalias.
Guerra recorrió los establecimientos abiertos y se acercó también a quienes todavía dudaban sobre reiniciar sus actividades.
“Por segundo día consecutivo toda la Gobernación despachamos y encabezamos el recorrido por el Mercado Público y los comercios aledaños, acompañando la reapertura y el restablecimiento de las actividades comerciales. Con la Fuerza Pública presente. Comerciantes y ciudadanía: retomen sus actividades con tranquilidad y seguridad”, señaló.

Ejército, Policía y Gaula se quedaron en la zona
La estrategia no consiste únicamente en acompañar la apertura durante las primeras horas.
Las autoridades dispusieron mantener presencia de uniformados en el sector mientras avanza la reactivación. La intención es evitar que comerciantes vuelvan a ser intimidados y garantizar una reacción inmediata frente a cualquier situación de seguridad.
La presencia del Gaula también tiene un propósito específico. Durante la crisis, uno de los principales temores de los comerciantes ha sido recibir amenazas o instrucciones que pretendan obligarlos a mantener cerrados sus negocios.

Por eso, la gobernadora pidió denunciar cualquier intento de intimidación y aseguró que las instituciones permanecerán acompañando al sector.
El despliegue también se extendió hacia la carrera Quinta y otros corredores comerciales cercanos al Mercado Público, donde la reapertura comenzó progresivamente desde las 7 de la mañana.
La escena era distinta a la observada durante los momentos más críticos del paro. Algunos negocios funcionaban nuevamente, vendedores regresaban a sus puestos y compradores comenzaban a caminar por la zona. A pocos metros, policías y militares permanecían desplegados.

El miedo todavía mantiene negocios cerrados
Pero la normalidad aún está lejos de ser completa. La circulación durante las primeras horas seguía por debajo de un día habitual y numerosos establecimientos permanecían cerrados. La advertencia difundida a nombre de las ACSN, según la cual el paro armado se extenderá hasta las 7:00 de la mañana del viernes, sigue pesando sobre las decisiones de comerciantes y ciudadanos.
Ese es precisamente el pulso que enfrentan las autoridades: convencer a la población de recuperar sus actividades mientras permanece vigente una amenaza de una estructura armada que durante dos días logró alterar profundamente el funcionamiento de Santa Marta.
El miércoles transcurrió sin nuevos hechos violentos asociados a esta situación. La Fuerza Pública mantuvo controles, requisas y patrullajes hasta altas horas de la noche, y este jueves el dispositivo continuó reforzado.
Para Guerra, ese despliegue debe traducirse ahora en confianza.
Reactivar el mercado para volver a mover la economía
La reapertura del Mercado Público tiene además un componente económico que preocupa a las autoridades.

No se trata solamente de los establecimientos ubicados dentro de la plaza. Alrededor de esta zona funciona una extensa cadena de vendedores, distribuidores, transportadores, pequeños negocios y trabajadores informales que dependen del movimiento diario.
Dos días de parálisis significaron mercancías sin vender, negocios sin ingresos y trabajadores que tuvieron que regresar a sus viviendas.
Por eso la Gobernación escogió este punto como uno de los principales escenarios para impulsar el retorno a la normalidad.
Mientras el alcalde Carlos Pinedo acompañaba la recuperación del transporte público y recorría la ciudad en una buseta, Guerra concentró sus esfuerzos en conseguir que las persianas del comercio volvieran a levantarse.
Una recuperación que será progresiva
Al avanzar la mañana, el Mercado Público comenzaba a recuperar parte de su dinámica. Todavía sin el volumen habitual de compradores y comerciantes, pero con más establecimientos funcionando que durante las jornadas anteriores.

La Fuerza Pública continuaba desplegada y funcionarios de la Gobernación permanecían acompañando el proceso.
Guerra dejó claro que el acompañamiento continuará mientras sea necesario. Su mensaje estuvo dirigido especialmente a quienes todavía sienten temor de abrir: Policía, Ejército y Gaula estarán en la zona para respaldarlos.
Santa Marta todavía no ha recuperado completamente su normalidad. El miedo permanece y una parte del comercio continúa esperando que llegue la mañana del viernes para sentirse completamente tranquila.
Pero en el Mercado Público, la estrategia de la gobernadora fue comenzar antes.
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