
Pinedo salió barrio por barrio a pedir que Santa Marta vuelva a abrir: “La gente no está sola”
El alcalde recorrió María Eugenia, Cristo Rey, La Paz y otros sectores golpeados por dos días de parálisis para pedir a comerciantes y transportadores que retomen sus actividades. El Gobierno reforzó la seguridad con 600 policías y 500 militares para Santa Marta y corredores estratégicos del Magdalena. Nueve personas han sido capturadas por las autoridades en medio de los hechos violentos.
Las persianas siguen abajo y el miedo todavía pesa sobre los comerciantes. Por eso, el alcalde Carlos Pinedo Cuello decidió este miércoles dejar su despacho y salir barrio por barrio a intentar recuperar una ciudad que las amenazas de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN) consiguieron paralizar durante dos días.
El mandatario llegó a María Eugenia, uno de los sectores populares donde buena parte del comercio decidió cerrar. Allí caminó entre tiendas y pequeños establecimientos, habló directamente con sus propietarios y les pidió volver a trabajar bajo el compromiso de que Policía, Ejército y Distrito mantendrán presencia en las calles.
Pinedo había pasado antes por Cristo Rey y La Paz. Su agenda continuó por Gaira y Once de Noviembre. La estrategia es repetir el ejercicio en distintos puntos de Santa Marta: llegar hasta donde están los comerciantes y convencerlos de que las condiciones de seguridad comienzan a recuperarse.

“Estamos recorriendo todos los barrios de Santa Marta, diciéndole al comerciante, al tendero, al estudiante, al joven, que no están solos. Los buenos somos más que los malos”, dijo Pinedo en entrevista con Entérate en Línea.
Una ciudad que todavía tiene miedo de abrir
La tarea está lejos de terminar. Aunque durante este miércoles la situación ha comenzado a mostrar señales de recuperación en algunos sectores, numerosos comerciantes todavía prefieren mantener cerrados sus negocios después de los episodios de violencia e intimidación registrados durante la jornada anterior.
Las ACSN anunciaron un paro armado después de la operación de la Fuerza Pública en la Sierra Nevada que terminó con la muerte de José Luis Pérez Villanueva, alias ‘Cholo’, uno de los principales cabecillas de esa organización. Posteriormente se registraron ataques contra establecimientos, intimidaciones a comerciantes y transportadores y vehículos incendiados.
El alcalde reconoce que recuperar la confianza no ocurrirá de inmediato.
“Estos son procesos”, respondió cuando se le preguntó por qué, pese al despliegue de las autoridades, buena parte de la ciudad seguía cerrada.
Pinedo atribuyó el fortalecimiento de las organizaciones armadas a las políticas de seguridad del gobierno anterior, una valoración política que ha reiterado durante la crisis. Ahora, aseguró, respalda la estrategia del presidente Abelardo de la Espriella de aumentar las operaciones contra los grupos armados.

“Hoy hay otra visión. El presidente de la República tiene una determinación de combatir al bandido y nosotros estamos apoyando al señor presidente y, por supuesto, la institucionalidad”, señaló.
1.100 uniformados para recuperar la ciudad
La presencia del alcalde en los barrios hace parte de una estrategia acordada después de dos consejos de seguridad encabezados por el presidente de la República.
Pinedo confirmó la llegada de 600 policías y 500 militares, aunque ese contingente está destinado a reforzar no solamente Santa Marta, sino también la Troncal del Caribe y Ciénaga. El dispositivo busca recuperar el control territorial y proteger los principales corredores afectados por la crisis.
El alcalde aseguró además que nueve personas han sido judicializadas por la Fiscalía en relación con los hechos recientes. Las autoridades han informado que entre los detenidos hay presuntos integrantes de las ACSN.
Uno de los capturados en Buritaca fue señalado por el Ejército como presunto integrante de la organización. Durante ese procedimiento fueron incautados dos artefactos explosivos improvisados que, según las autoridades, pretendían ser transportados mediante drones, además de munición y una motocicleta.
Para Pinedo, el despliegue debe servir ahora para conseguir algo que los uniformados por sí solos todavía no han logrado completamente: que los ciudadanos vuelvan a confiar.
El llamado también es para los buses
La preocupación del alcalde no se concentra únicamente en tiendas, supermercados y demás establecimientos.
El transporte público fue uno de los sectores más golpeados por la intimidación y su recuperación resulta indispensable para que el resto de la economía vuelva a funcionar.

Pinedo aseguró que ya habló con propietarios y representantes de las empresas.
“Le hemos dicho a los dueños de las empresas que presten el servicio, a los propietarios de los buses que presten el servicio, que no le hagan el juego a los bandidos”, manifestó.
El argumento de la administración es que sin buses tampoco regresan plenamente los trabajadores, estudiantes y compradores. La recuperación del transporte es, por tanto, una pieza fundamental dentro del intento por devolverle movimiento a Santa Marta.
Octubre comienza a preocupar
La crisis llega además en un momento especialmente delicado para una ciudad que depende en gran medida del turismo.
En pocas semanas comenzará el receso escolar de octubre y existe preocupación entre empresarios y autoridades por el impacto que las imágenes de establecimientos cerrados, vehículos incendiados y calles militarizadas puedan tener sobre quienes tienen previsto visitar Santa Marta.
Pinedo considera que la respuesta debe ser recuperar rápidamente la seguridad.
“Si brindamos seguridad aumenta el comercio, si brindamos seguridad aumenta el turismo, si brindamos seguridad aumenta la inversión en todo el distrito de Santa Marta”, sostuvo.
El reto, sin embargo, no consiste solamente en aumentar el número de uniformados. También implica conseguir que esa presencia se traduzca en confianza para quienes viven diariamente del movimiento de la ciudad.
De María Eugenia a Gaira y Once de Noviembre
Pinedo aseguró que continuará recorriendo sectores durante la jornada.
“Aquí estoy en María Eugenia, más tarde voy a estar en Gaira, vengo de Cristo Rey, estuve haciendo un recorrido por La Paz y más luego voy para el Once de Noviembre con el grupo de trabajo”, explicó.
El mensaje que lleva es prácticamente el mismo en cada lugar: la Fuerza Pública permanecerá desplegada y los comerciantes pueden retomar paulatinamente sus actividades.

La apuesta institucional es recuperar Santa Marta desde los barrios.
Mientras la gobernadora Margarita Guerra concentró parte de su despliegue en el Mercado Público, el alcalde escogió recorrer sectores populares y corredores comerciales. Policía y Ejército, entretanto, permanecen desplegados en puntos estratégicos.
“La gente no está sola. La gente de bien, nosotros la vamos a proteger en todo el distrito”, aseguró Pinedo.
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